En el informe semanal más reciente de la Comisión Nacional Forestal (Conafor), correspondiente al periodo del 1 de enero al 5 de marzo de 2026, el Estado de México encabeza la cifra nacional de incendios forestales con 229 siniestros reportados. Esta alta incidencia coloca a esta entidad como la más afectada en todo el país, con una superficie afectada que alcanza las mil 901.10 hectáreas.
El reporte emitido por Conafor, disponible en su plataforma oficial, detalla que a nivel nacional se han registrado un total de mil 238 incendios forestales en 30 entidades. De esta cifra, los incidentes en el territorio mexiquense representan el 18.4% del total, reafirmando su posición como la región con mayor presencia de estos eventos durante este periodo.
En un análisis por entidades, las diez con mayor número de incendios son: Estado de México con 229; Jalisco con 130; Ciudad de México con 128; Michoacán con 89; Puebla con 85; Morelos con 75; Oaxaca con 71; Hidalgo con 58; Chiapas con 46 y Tlaxcala con 43 incendios, lo que muestra una distribución significativa de los siniestros en varias regiones del país.
Por otro lado, en cuanto a extensión de superficie afectada por los incendios, San Luis Potosí lidera con 18 mil 247.42 hectáreas dañadas, seguido por Oaxaca con 10 mil 35.86; Zacatecas con 4 mil 804.45; Guerrero con 4 mil 470.96; Chiapas con 3 mil 670.11; Jalisco con 2 mil 953.36 y Hidalgo con 2 mil 561.35 hectáreas. En este contexto, el Estado de México se posiciona en el octavo lugar con mil 901.10 hectáreas afectadas, seguido por Puebla y Aguascalientes, en noveno y décimo lugar respectivamente.
“Fuego contra fuego”
Ante esta problemática, la Protectora de Bosques del Estado de México (Probosque), bajo la dirección de Miguel Ángel Romero Morales, se alista para enfrentar la temporada de estiaje con una estrategia proactiva enfocada en minimizar riesgos a través de técnicas preventivas como las “quemas controladas”. Este método consiste en utilizar el fuego de manera controlada para reducir la vegetación seca que podría alimentar incendios incontrolables.
Probosque implementa también otras estrategias complementarias, como la creación de líneas negras, brechas cortafuego, y ofrece capacitación y asesoría especializada a ejidatarios, delegados y brigadistas municipales, fortaleciendo así la respuesta comunitaria ante posibles incendios. Todo esto con la finalidad de reducir la probabilidad de incidentes y mitigar el impacto en las zonas más vulnerables.
Para esta temporada, Protectora de Bosques proyecta la apertura de alrededor de 700 kilómetros de brechas cortafuego. Estas acciones se suman a las quemas controladas y a un proceso continuo de asesoría y monitoreo, que busca mantener las condiciones bajo control y evitar que los incendios crezcan de manera incontrolable.
El operativo de Probosque cuenta con más de 250 elementos activos en campo, entre combatientes de incendios, conocidos como “Dragones”, técnicos y personal especializado que monitorean constantemente las zonas de riesgo desde el Centro de Manejo de Fuego. Este seguimiento exhaustivo es clave para la detección oportuna y la pronta reacción ante cualquier indicio de incendio.
Las acciones se concentran en aquellos municipios con mayor historial de incendios forestales, tales como Tlalmanalco, Amecameca, Ixtapaluca, Chalco, Acambay, Valle de Bravo y Amanalco, entre otros. La vigilancia y las medidas preventivas en estas áreas son prioritarias para disminuir la incidencia y el daño en los bosques mexiquenses.
De esta manera, la coordinación entre las autoridades de Probosque y la comunidad representa un esfuerzo integral para enfrentar una temporada crítica, evidenciando que la prevención y la respuesta rápida son fundamentales para proteger los recursos naturales del Estado de México y garantizar un entorno más seguro para sus habitantes.