La Comisión Nacional Forestal (Conafor) informó el sábado 2 de mayo sobre la ocurrencia simultánea de seis incendios forestales activos en varias regiones de Oaxaca, incluyendo la Mixteca, Cañada, Costa e Istmo de Tehuantepec. Estos siniestros provocan una emergencia ambiental significativa que requiere intensa atención por parte de brigadas especializadas para su control y mitigación.
Hasta el momento, los incendios han consumido aproximadamente 790 hectáreas, cifra preliminar que incluye 490 hectáreas de áreas naturales protegidas, lo que evidencia la gravedad del daño ecológico. El municipio más afectado es Santa María Chimalapas, ubicado en la región del Istmo de Tehuantepec, donde dos incendios continúan activos desde hace seis días y han consumido 548 hectáreas, siendo la zona con mayor impacto.
El origen de los principales incendios se sitúa en puntos específicos dentro de áreas protegidas, tales como la reserva comunal denominada Tres Pico, donde un incendio iniciado el 26 de abril en el área Río Espíritu Santo ha afectado 475 hectáreas y se está combatiendo también con apoyo aéreo. Sin embargo, aún no se cuenta con información precisa sobre el porcentaje de control o liquidación de este foco.
Otro incendio en Santa María Chimalapas se originó el 29 de abril en el paraje Río Grande, con 73 hectáreas afectadas y sin reportes detallados sobre el avance en su contención. Además, se reporta un segundo incendio relevante en el municipio de San Carlos Yautepec, dentro de la Sierra Sur, en el paraje Cerro de Tabla, que ha ocasionado daños en 150 hectáreas y presenta un 90% en control y 70% en liquidación, demostrando el esfuerzo continuo de las brigadas para frenar su avance.
En otras regiones, como Santiago del Río, el fuego está activo desde el 30 de enero y ha provocado daños en 40 hectáreas; la contención se encuentra en 90% y la liquidación en 40%. Similar situación se reporta en Santiago Tilantongo desde el 29 de abril, con 35 hectáreas afectadas y avances del 80% en control y 75% en mitigación. Estos incendios afectan zonas cercanas a la Laguna Grande y límites con Santa María Tataltepec.
Por último, en la Villa de Tututepec de Melchor Ocampo, un incendio activo en el Sector A del Parque Nacional Lagunas de Chacahua ha consumido 15 hectáreas dentro de un área natural protegida. Las labores de control han avanzado en un 90%, mientras que la mitigación alcanza un 85%, lo que muestra un claro progreso en la contención de este siniestro.
Estos incendios forestales representan un golpe significativo para los ecosistemas locales y ponen en alerta a las autoridades y brigadistas, quienes implementan acciones para evitar mayores daños. La Conafor y otros organismos recomiendan extremar precauciones para prevenir nuevos incendios y colaboran en la atención coordinada de estos focos activos.
El impacto de estas contingencias en Oaxaca se suma a otros incendios que afectan a diferentes regiones de La Raza Media, como en Hidalgo, donde se han reportado más de 100 incendios en 26 municipios con afectaciones cercanas a tres mil hectáreas. Esta situación pone de manifiesto la necesidad de fortalecer la capacidad de respuesta y la prevención ante condiciones climáticas adversas que propician la propagación del fuego.
«La emergencia actual demanda un esfuerzo conjunto y constante para proteger nuestros bosques y áreas naturales, esenciales para el equilibrio ambiental y la vida misma,» señaló un vocero de Conafor. «Es fundamental que la población colabore informando cualquier actividad sospechosa y siga las indicaciones oficiales para evitar la expansión de los incendios.»
En conclusión, la situación de los incendios forestales activos en Oaxaca y otras partes de La Raza Media exige vigilancia continua, intervención rápida y una estrategia integral que incluya a autoridades, brigadas, comunidades locales y ciudadanos para mitigar el daño ambiental y preservar los recursos naturales de la región.