En los últimos tres meses, Tamaulipas ha registrado un total de 78 casos de la enfermedad causada por el gusano barrenador, alcanzando hasta el momento 35 casos activos, la cifra más alta desde el inicio del brote. Esta situación alarma a los sectores productivos de la región, especialmente al ganadero, que es el más afectado por esta problemática sanitaria.
La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) junto con el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria han estado monitoreando de cerca estos brotes. Estos se concentran principalmente en municipios localizados en el sur y centro de Tamaulipas, donde el avance de la enfermedad representa un desafío para el control sanitario del ganado en la región.
El incremento acelerado de los casos es evidente, pues la semana pasada se contabilizaban 66 casos acumulados, y actualmente se acercan a los 80. Este rápido crecimiento pone en evidencia la necesidad urgente de reforzar las medidas de prevención y erradicación, especialmente para proteger la economía del sector ganadero que ha sufrido pérdidas significativas.
Municipios con casos activos
Los casos activos se reportan en los municipios de Ocampo, González, El Mante, Tula, Llera, Tampico, Casas, Gómez Farías e Hidalgo. Estas localidades son las más afectadas, y representan el foco rojo para las autoridades y ganaderos, quienes deben actuar coordinadamente para reducir la propagación del gusano barrenador y mitigar los daños en el ganado, principal recurso económico de la región.
Inversión para controlar la plaga
Ante la gravedad de la situación, Tamaulipas ha destinado una inversión de 10 millones de pesos para implementar acciones de control y erradicación del gusano barrenador. Además, el estado cuenta con el apoyo del gobierno de Estados Unidos para combatir la mosca Cochliomyia hominivorax, cuya larva es la causante directa de esta enfermedad que afecta a los animales.
Cuauhtémoc Amaya García, subsecretario de Desarrollo Pecuario y Forestal, señaló para La Raza Media Tamaulipas que «para el control y erradicación del gusano barrenador, el gobernador Américo Villarreal Anaya ha destinado un recurso aproximado de 10 millones de pesos, lo que representa un compromiso firme para hacer frente a esta contingencia sanitaria que impacta directamente en la ganadería del estado».
Esta inversión se concentra en acciones sanitarias, vigilancia epidemiológica y campañas de concientización dirigidas a los productores ganaderos, buscando frenar la propagación de esta plaga que representa un riesgo importante para la salud animal y la economía regional.
De cara al futuro, las autoridades de Tamaulipas han hecho un llamado a los gobiernos de San Luis Potosí y Veracruz para intensificar sus propias estrategias de lucha contra el gusano barrenador, con el fin de evitar que este problema se extienda y se convierta en una crisis regional que afecte aún más al sector pecuario.
Este brote representa un desafío sanitario considerable para Tamaulipas, cuyo sector ganadero es pilar económico y social. La respuesta coordinada entre autoridades, productores y apoyo internacional será fundamental para controlar esta enfermedad y garantizar la sustentabilidad del sector agropecuario en La Raza Media.