Durante el año 2026, los casos de sarampión en Durango han experimentado un notable incremento, alcanzando un total de 199 casos registrados. De esta cifra, casi la mitad corresponde a niños entre los cero y doce años, sumando 96 atenciones médicas en este rango de edad, lo que refleja una importante afectación en la población infantil.
Los datos oficiales indican que el municipio con mayor número de afectados es Durango capital, donde se han registrado 95 pacientes, seguido de cerca por Mezquital con 80 casos confirmados. En otras localidades, Gómez Palacio ha reportado 10 pacientes, mientras que las demás regiones presentan menos de cinco casos cada una, evidenciando un foco principal de contagio en las áreas más pobladas.
En cuanto a la atención médica, los sistemas de salud han jugado un papel crucial en el seguimiento de los enfermos. La Secretaría de Salud estatal concentra la mayor atención con 127 pacientes atendidos, mientras que el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en sus diversas modalidades ha registrado 46 casos. Además, el Instituto de Seguridad Social y de Servicios para Trabajadores del Estado (ISSSTE) ha atendido 18 casos y la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) contabiliza un paciente, reflejando un esfuerzo coordinado entre distintas instituciones para enfrentar la situación sanitaria.
Distribución por edades de los casos confirmados
El análisis por grupos etarios muestra que la mayoría de los casos se concentran en niños pequeños y adolescentes. Específicamente, de 0 a 9 años se reportan 81 casos, mientras que en el grupo de 10 a 19 años se contabilizan 35 casos. Finalmente, en la población adulta, es decir, de 20 años en adelante, se presentan 83 pacientes afectados, indicando que el sarampión afecta una amplia gama de edades pero con mayor impacto en la niñez.
Esta situación representa un reto importante para las autoridades sanitarias, ya que el aumento de casos de sarampión pone en riesgo la salud pública, sobre todo en grupos vulnerables como los niños. El incremento puede estar vinculado a diversos factores, incluyendo posibles deficiencias en las campañas de vacunación o en la cobertura médica, sumado a la circulación del virus en las comunidades más afectadas.
Expertos han enfatizado la urgencia de reforzar los programas de inmunización y mejorar la vigilancia epidemiológica para contener el avance del sarampión. Las campañas deben focalizarse en las zonas con mayor número de casos, especialmente Durango y Mezquital, para evitar brotes mayores y proteger a la población infantil, que es la más perjudicada.
Es esencial que tanto las autoridades de salud como la sociedad civil colaboren estrechamente en la prevención y el control de esta enfermedad. La actualización de esquemas de vacunación, la educación comunitaria sobre la importancia de la inmunización y el acceso oportuno a los servicios médicos son elementos vitales para evitar que la cifra de casos continúe en aumento durante el resto del año.
En conclusión, el aumento a 199 casos de sarampión en Durango en lo que va del 2026 es una llamada de atención que demanda acciones inmediatas y coordinadas. La situación no solo afecta la salud individual de quienes contraen la enfermedad, sino también la estabilidad sanitaria regional. Por ello, es prioritario fortalecer las estrategias preventivas y garantizar que todos los grupos etarios reciban la protección necesaria para disminuir el riesgo de contagios futuros.