Moisés Nájera, secretario de Salud del estado de Durango, informó que se enfrentan retos significativos debido a problemas de inseguridad en la zona limítrofe con Nayarit, específicamente en el municipio de Mezquital, lo que complica la implementación de la campaña de vacunación contra el sarampión. A pesar de estas dificultades, la inoculación en esa región continúa realizándose para proteger a la población vulnerable.
Aunado a esto, Nájera negó que se haya registrado un aumento en el número de fallecimientos infantiles en las comunidades afectadas. «Nosotros no contamos con más casos de los que están ya registrados en la plataforma», aseguró, aclarando que las autoridades del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI) han identificado tres comunidades específicas en esta situación: El Durazno, Amoles y San Buenaventura.
«Pero no son más de los que tenemos, son los que están en plataforma, de los que hemos hablado; el INPI nos habla de tres comunidades: El Durazno, Amoles y San Buenaventura. Nosotros traemos la cobertura; acuérdense de que también hay un tema de seguridad en Nayarit, que también para mí es complejo que mi personal se exponga».
En cuanto a la atención recibida, Nájera mencionó que este lunes se realizará una revisión por parte de autoridades federales, la cual considera positiva para permitir ajustes en los mecanismos de atención implementados en Mezquital. Este proceso de evaluación busca optimizar la respuesta y garantizar la seguridad tanto de los pobladores como del personal de salud que participa en las caravanas de vacunación.
«Se lo dije al Secretario General de Gobierno, a mis líderes federales porque ya me hablaron ellos también, y le digo: ‘A mí evalúenme’. Sean bienvenidos porque se hacen 18 horas a las comunidades. Para que más o menos ellos, aparte de la valoración, porque me encanta que me evalúen, es una manera de ver qué cambios puedes hacer; en ese sentido, yo estoy bien. Estoy seguro de lo que está haciendo el doctor Montoya, y estoy seguro de lo que está haciendo mi equipo de caravanas, y de Huazamota, Guajolota y Mezquital».
El secretario enfatizó que en estas comunidades existe una preocupación mayor por la inseguridad que por el brote de sarampión en sí. Destacó que, de haber una propagación significativa del virus, las cifras oficiales en la plataforma epidemiológica ya habrían aumentado notablemente, algo que hasta ahora no ha ocurrido.
Estas declaraciones reflejan la complejidad para las autoridades de salud al equilibrar la atención médica con la seguridad del personal, en un territorio que presenta riesgos elevados. La situación en Mezquital requiere no solo intervenciones sanitarias sino también estrategias para mitigar los conflictos y garantizar el acceso seguro a las comunidades.
En conclusión, la coordinación entre los diferentes niveles de gobierno y la evaluación constante de las operaciones en terreno resultan fundamentales para controlar el brote de sarampión en esta región de Durango y para proteger a sus habitantes, pese a las condiciones adversas derivadas de la inseguridad en la frontera con Nayarit.