La constante negación por parte de funcionarios y funcionarias sobre el aumento de la violencia de género y los feminicidios ha motivado a diversas colectivas en Gómez Palacio a tomar acciones visibles. En un acto de protesta y memoria, estas agrupaciones instalaron un antimonumento en el bulevar Ejército Mexicano, específicamente a la altura de la colonia Chapala, con la intención de llamar la atención sobre la grave problemática que enfrentan las mujeres en esta región.
Cruces con nombres de las víctimas
Imelda Martínez, presidenta de la asociación Dakf para Siempre en el Corazón, detalló que junto a mujeres que claman justicia y familiares de víctimas, colocaron una serie de cruces visibles para quienes transitan a pie o en vehículo por esta zona. Cada cruz lleva inscrito el nombre de una víctima, convirtiendo el espacio en un recordatorio palpable para la sociedad sobre la magnitud del problema.
Las integrantes de la colectiva Revolucionarias de La Laguna subrayaron la importancia de hacer visibles los feminicidios y desapariciones ocurridos en Gómez Palacio. Han expresado frases como «La mía no aparece ni viva ni muerta», reflejando la dolorosa búsqueda de María, quien desde hace ocho años busca a su hija Dalia sin respuestas. Según explican, este antimonumento surge como respuesta a la falta de visibilidad oficial y el silencio gubernamental ante los numerosos feminicidios en La Laguna, donde ni siquiera hay un registro claro por la falta de información proporcionada. Quieren que la sociedad tome conciencia de que la violencia feminicida es una realidad persistente y no un conjunto de hechos aislados, recordando que estas muertes son producto de violencia que, en muchos casos, comienza desde el noviazgo con agresiones sistemáticas.
En este sentido, se rechaza cualquier justificación hacia comportamientos machistas que muchas jóvenes normalizan erróneamente como muestras de amor, como los celos extremos o las actitudes agresivas. Imelda Martínez enfatizó que la violencia en la pareja no debe ser tolerada y que todas las personas tienen los mismos derechos, siendo indispensables el respeto y la igualdad para que una relación pueda desarrollarse de manera sana y madura.
La instalación del antimonumento es también un acto simbólico que emula el colocado por las Madres Poderosas en Torreón, buscando replicar ese impacto y conciencia social en Gómez Palacio. En esta importante actividad, participaron activamente miembros de la colectiva Revolucionarias de La Laguna, sumando fuerzas para que la voz de las víctimas y sus familias no sea silenciada ni ignorada.
Esta iniciativa representa una protesta visible contra la indiferencia y la invisibilización institucional que perpetúa la violencia de género. Generar espacios de memoria y denuncia es fundamental para impulsar la transformación social y exigir acciones contundentes que protejan a las mujeres y garanticen justicia.
Mirando al futuro, estas colectivas continuarán su lucha por visibilizar y erradicar la violencia feminicida en La Raza Media, apostando por una sociedad más justa, solidaria y segura para todas las mujeres. La instalación del antimonumento es solo el comienzo de una serie de esfuerzos enfocados en lograr una transformación profunda y duradera en la conciencia y políticas públicas relacionadas con el tema.
Finalmente, este acto de resistencia y memoria no solo honra a las víctimas, sino que también convoca a toda la comunidad a reconocer la gravedad de la violencia contra las mujeres, dejando claro que estas muertes no son hechos aislados, sino una crisis que requiere la atención y acción de todos los sectores sociales y gubernamentales.