Rafael Rebollar González, director general de Peñoles, reconoció la fuerte dependencia que la minería mexicana y de otros países tienen respecto a la capacidad de China para procesar concentrados minerales, una situación que ha generado una profunda dependencia en su proveeduría. A pesar de esta realidad, Rebollar enfatizó que México espera aprovechar las negociaciones del T-MEC para consolidar una visión propia y fortalecer una estrategia de desarrollo regional autónomo.
El directivo destacó que, aunque la minería mexicana ha logrado sortear los recientes movimientos arancelarios con Estados Unidos de manera favorable, se mantiene optimista respecto a que el T-MEC continuará dando buenos resultados, fomentando la colaboración internacional. Este acuerdo, dijo, puede ser la base para la creación de un bloque ministerial conformado por países que buscan disminuir su dependencia de China y fortalecer una base propia de producción independiente.
En medio de retos geopolíticos y conflictos internacionales, Rebollar planteó la interrogante fundamental sobre si debe mantenerse la dependencia hacia la proveeduría china, que controla cadenas productivas integradas que abarcan desde automóviles, baterías, aerogeneradores hasta células solares, todos esenciales para la transición energética mundial. Señaló que China es la única nación con tal capacidad de procesamiento y refinación de minerales a gran escala.
Ante esta cuestión, el director de Peñoles explicó que México está trabajando en la construcción de su propia estrategia con la intención de reducir esa dependencia. Dijo confiar en que el T-MEC impulsará un mayor desarrollo regional, agregando que se buscará incrementar la inversión en tecnología, replicando el éxito de la minería china que refina más del 80% de los minerales que utiliza el mundo.
«Observamos un futuro enfocado en un desarrollo más regionalizado, en donde será indispensable invertir para crear capacidades propias que nos permitan depender de diversas regiones sin estar atados a una específica. Este desarrollo regional ofrecerá numerosas oportunidades de inversión en México para que el país deje de importar y comience a producir lo que realmente necesita. Ahí debe concentrarse nuestro esfuerzo de desarrollo,» afirmó Rebollar.
«Considero que lo más grave sería extraer minerales en México, exportarlos a China para que sean usados en la fabricación de productos como automóviles, y luego recibir esos automóviles importados de China. Contamos con una base automotriz sólida que tomó entre 50 y 60 años desarrollar y sería desastroso que todo ese esfuerzo se perdiera debido a la importación de vehículos chinos,» advirtió el ejecutivo.
Rebollar subrayó que México posee la mayoría de los minerales necesarios para construir múltiples cadenas de suministro estratégicas. Por ello, insistió en que todos los recursos que se extraen en el país deben integrarse a cadenas productivas locales. Asimismo, aseguró que, en conjunto con el gobierno, buscarán implementar políticas y estrategias que impulsen esta visión para fortalecer la industria minera mexicana.
Respecto a los avances internacionales, destacó la iniciativa de Estados Unidos que impulsa la formalización de un bloque comercial de Minerales Críticos, conformado por más de 50 países, incluidos México, con el objetivo de crear un ministerio que reduzca la dependencia china. En febrero pasado, Estados Unidos organizó una cumbre sobre minerales críticos en Washington para consolidar estas alianzas.
«Observamos que Estados Unidos está muy activo, reactivando inversiones en minería y metalurgia al levantar complejos metalúrgicos avanzados. No solo están reformando leyes para facilitar la operación de estas industrias, sino que están posicionándose como socios estratégicos en diversas inversiones,» detalló Rebollar.
Con estas acciones, México se posiciona para fortalecer su autonomía en el sector minero, aprovechando el marco del T-MEC y las alianzas internacionales para disminuir riesgos derivados de la dependencia de un solo país. La estrategia apunta a un futuro con cadenas productivas integradas en La Raza Media, capaces de impulsar el desarrollo sostenible y tecnológico que el país requiere para consolidar su competitividad global.