Las autoridades de los tres niveles de gobierno han implementado una jornada intensiva de limpieza en los canales de riego de la Región Lagunera, con el propósito fundamental de eliminar la acumulación de basura y evitar impactos negativos durante los próximos ciclos agrícolas. Esta iniciativa busca mejorar la calidad y funcionalidad de los canales, vitales para la agricultura y el bienestar ambiental de la región.
El lanzamiento de estos trabajos tuvo lugar en Lerdo, donde Gabriel Riestra, director regional de Cuencas Centrales del Norte de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), informó que las labores de saneamiento continuarán hasta eliminar por completo cualquier residuo dentro de los canales. Esta acción forma parte de una estrategia coordinada entre la Federación y los ayuntamientos locales, que también se aplicará en Gómez Palacio para abarcar toda la zona lagunera.
Uno de los elementos más preocupantes que resaltó Riestra es la reincidencia en la contaminación de los canales. A pesar de que estas jornadas no son nuevas, los canales tienden a llenarse nuevamente con desechos en cuestión de meses, reflejando una problemática persistente que va más allá de la limpieza momentánea.
«Hoy limpiamos y en dos o tres meses los canales vuelven a estar igual o peor; parece que limpiamos para que más basura sea arrojada nuevamente», explicó el director regional, subrayando la urgencia de modificar los hábitos ciudadanos.
Persistente acumulación de residuos y su impacto
Entre los residuos detectados durante la limpieza se encuentran desde ramas y desechos domésticos hasta animales muertos, evidenciando la gravedad de la contaminación. La alcaldesa de Lerdo, Susy Torrecillas Salazar, enfatizó que estas acciones representan un enfoque renovado basado en el trabajo conjunto entre gobierno y sociedad, marcando una diferencia con intentos previos.
Torrecillas Salazar subrayó que el objetivo principal de esta colaboración es fortalecer las capacidades conjuntas con instancias como Conagua para optimizar las condiciones y el funcionamiento de los canales, los cuales juegan un rol crucial en la conducción eficiente del agua para la agricultura y uso público.
«Falta un integrante clave: los ciudadanos. Es imprescindible que evitemos tirar basura en estos espacios que son patrimonio común», afirmó la alcaldesa, insistiendo en la responsabilidad compartida para preservar estos recursos.
Además, la acumulación constante de basura no solo entorpece la operación hidráulica de los canales, sino que también genera focos de infección. Esto favorece la proliferación de fauna dañina y aumenta los riesgos para la salud pública, convirtiendo este problema ambiental en una amenaza directa para la comunidad.
Vigilancia reforzada y llamado a la corresponsabilidad ciudadana
Para enfrentar este desafío, recientemente se aprobó la creación de la Policía Ambiental en Lerdo, que llevará a cabo rondines de vigilancia específicos en los canales y aplicará sanciones a las personas que sean sorprendidas tirando basura en estos sitios. Sin embargo, el objetivo de esta medida no es sólo sancionar, sino educar y fomentar la corresponsabilidad entre la población.
Las autoridades federales y municipales han hecho un llamado a la ciudadanía para que participe activamente, no solo evitando arrojar basura, sino también denunciando a quienes incumplan con esta responsabilidad ciudadana. La cooperación popular es vista como un componente esencial para el éxito duradero de estas acciones.
Estas labores de limpieza se mantendrán durante varios días hasta lograr que los canales queden completamente libres de desechos, aunque las autoridades insisten en que el verdadero reto será conservar estos espacios limpios a largo plazo, mediante un compromiso sostenido de la población.
En conclusión, este esfuerzo coordinado representa una oportunidad para fortalecer la gestión ambiental de La Laguna, mejorar la calidad del agua y promover una cultura de respeto y cuidado del patrimonio natural. La limpieza de los canales es un primer paso, pero su mantenimiento y la prevención de nuevos daños dependerán en gran medida de la participación responsable de todos los habitantes de esta región.