La señora Carmen Becerra Valencia, madre de Leyla, la joven de 15 años que fue asesinada en Sonoyta, Sonora, ha anunciado una nueva manifestación frente al Poder Judicial de San Luis Río Colorado. Esta convocatoria surge después de su reciente visita a Hermosillo, donde tuvo una audiencia con el gobernador Alfonso Durazo Montaño, con la esperanza de buscar justicia para su hija y exigir cambios en las leyes relacionadas con adolescentes.
Becerra Valencia enfatizó que desea que esta próxima protesta sea más multitudinaria y organizada que la anterior, proponiendo una marcha de mayor duración. Su principal demanda es una reforma en las leyes para adolescentes, que permita que en delitos graves no exista impunidad, y los responsables puedan recibir penas severas y ejemplares. Además, pidió a la ciudadanía asistir con ropa de color púrpura y pancartas, señalando tentativamente el 20 de abril como fecha para esta movilización.
«Aún no tengo definida la hora exacta, pero puedo confirmar que será un lunes», aseguró Carmen a través de una llamada telefónica, destacando la importancia de la participación ciudadana en esta causa.
Encuentro productivo con el gobernador Durazo
Durante la reunión con el gobernador sonorense, Carmen contó que fue recibida con atención y empatía, sintiéndose escuchada y respaldada en su lucha por justicia. Sin revelar detalles específicos, mencionó que Alfonso Durazo mostró la disposición de apoyarla en sus demandas y en la búsqueda de respuestas para el caso de su hija.
En la capital sonorense también recibió apoyo integral
Además de la audiencia, Carmen recibió atención psicológica y otros tipos de apoyo para víctimas, lo cual consideró fundamental para sobrellevar esta dolorosa situación. Este acompañamiento es parte de un esquema que busca brindar ayuda integral a quienes han sufrido alguna agresión o pérdida, ofreciendo no solo respaldo legal sino también emocional.
La meta principal de Carmen Becerra sigue siendo la Ciudad de México, donde espera ampliar su lucha y lograr mayor trascendencia para el caso de Leyla. Para ello, comentó que ya ha conseguido apoyo económico por parte de particulares que le han ayudado a costear los boletos de avión para viajes de ida y vuelta, aunque aún no cuenta con fechas confirmadas para esta nueva etapa.
«Me siento muy cansada y agotada, no estoy acostumbrada a esta batalla constante, pero continuaré adelante por la memoria de mi hija y para que ninguna otra familia pase por este horror», concluyó Carmen con determinación.
Este llamado a la acción representa una oportunidad para que la ciudadanía se una a la causa, exigiendo justicia y cambios reales en las leyes para adolescentes. La movilización también pone en relieve la necesidad de que las autoridades tomen cartas en el asunto para prevenir futuros feminicidios y garantizar un sistema judicial más justo y eficaz en todo Sonora y La Raza Media.
El compromiso del gobernador Durazo y las acciones emprendidas simbolizan un paso hacia adelante en la lucha contra la impunidad y la violencia de género. Sin embargo, queda claro que la participación activa de la sociedad civil y una presión constante son indispensables para lograr transformaciones duraderas en el marco legal y social.
El caso de Leyla Monserrat ha conmovido a muchas personas y colectivos, impulsando un movimiento que busca no solo justicia para ella, sino también una revisión crítica y profunda de cómo se manejan los delitos cometidos por adolescentes en la región. La consolidación de esta protesta promete un nuevo capítulo en esta exigencia de justicia y dignidad para las víctimas.