El colectivo Guerreras Buscadoras de Guaymas y Empalme realizó un hallazgo trascendental en la zona rural de Guaymas, Sonora, al descubrir un cementerio clandestino que contiene al menos tres fosas con varios restos óseos. Esta revelación pone en evidencia las persistentes desapariciones y la búsqueda incansable de justicia por parte de las familias afectadas en la región.
Durante la exploración, las buscadoras encontraron tres fosas clandestinas con más de ocho osamentas, las cuales ya están siendo sometidas a análisis por parte de las autoridades competentes para identificar a las víctimas y avanzar en las investigaciones correspondientes. Este trabajo refleja la dedicación y valentía del colectivo en su compromiso por encontrar a los desaparecidos.
La operación de búsqueda comenzó el martes 24 de marzo y se proyecta que las actividades continúen en los días posteriores, con el propósito de inspeccionar a fondo toda el área y descartar la existencia de más restos en este predio rural. Este esfuerzo prolongado demuestra la importancia que tiene la labor comunitaria y coordinada en la localización de fosas clandestinas.
“Nuestra labor continuará inspeccionando este terreno en los próximos días para asegurar que se realice una búsqueda exhaustiva y no quede ningún espacio sin revisar”, señaló el colectivo Guerreras Buscadoras de Guaymas y Empalme.
Entre las piezas encontradas destacan diversas osamentas que serán cruciales para establecer coincidencias con personas reportadas como desaparecidas. El colectivo invitó a quienes tengan interés o relación con los restos o los objetos hallados a acudir a los servicios periciales ubicados en la calle 15, colonia Centro en Guaymas, para colaborar en la identificación y apoyo correspondiente.
Además, expresaron su agradecimiento a la Comisión de Búsqueda de Personas de Sonora, quienes proporcionaron acompañamiento durante la jornada de rastreo. También destacaron la cooperación y vigilancia brindada por la Policía Estatal, Guardia Nacional, AMIC Sonora y la Fiscalía General del Estado, que fueron fundamentales para garantizar la seguridad de las exploradoras durante todo el proceso.
Este descubrimiento se suma a la larga lista de fosas clandestinas localizadas en Sonora por diferentes colectivos, como las Madres Buscadoras, que han encontrado ya 29 fosas con restos humanos en la región. El laboratorio forense se encuentra actualmente en la tarea de analizar presuntos restos humanos, como los del hijo de Ceci Flores, buscando cerrar ciclos y ofrecer justicia a las familias vulnerables afectadas por este flagelo.
El hallazgo no solo intensifica la urgencia de atender la crisis de desapariciones en La Raza Media, sino que también visibiliza la lucha incansable de colectivos y autoridades para resarcir el dolor de miles de familias que todavía esperan una respuesta. Las acciones continuarán mientras se fortalezca el trabajo conjunto para erradicar estos sitios clandestinos y apoyar la memoria y dignidad de las víctimas.