Como parte de una estrategia nacional destinada a fortalecer la cultura de la prevención, se llevó a cabo un simulacro en las instalaciones del Instituto Tecnológico de Saltillo. Este evento reunió a autoridades municipales y al personal de la institución educativa, quienes participaron activamente en un ejercicio que se replicó simultáneamente en varios puntos de la ciudad, demostrando el compromiso colectivo para enfrentar emergencias de manera organizada.
Francisco Martínez Ávalos, director de Protección Civil de Saltillo, informó que hasta las 6:00 de la mañana se habían registrado 377 simulacros en la plataforma nacional, todos realizados en la capital coahuilense alrededor de las 11:00 horas. En total, estas actividades sumaron la participación de poco más de 26 mil personas, incluyendo representantes de los tres órdenes de gobierno, diversas instituciones educativas, empresas y comercios, con el claro objetivo de consolidar una cultura de prevención sólida y eficaz.
Coordinación y cultura de prevención
Martínez Ávalos destacó que, aunque estos ejercicios pueden interrumpir momentáneamente las labores diarias, resultan imprescindibles para que la población esté preparada y conozca las acciones a seguir en situaciones de emergencia reales. En el caso específico del simulacro en el Instituto Tecnológico de Saltillo, se aplicó el escenario hipotético de un incendio que permitió evaluar y poner a prueba los protocolos de evacuación establecidos.
Entre los objetivos fundamentales de estos simulacros se encuentra evitar riesgos adicionales durante una contingencia, tales como empujones o desórdenes al evacuar un inmueble, así como promover una participación consciente y responsable de la ciudadanía. La cultura de protección civil avanza significativamente, reflejándose en la reducción del número de personas lesionadas o fallecidas en incidentes reales.
Simulacros en distintos sectores
En relación con sectores como el industrial, Martínez Ávalos explicó que algunas empresas no realizan sus simulacros en la misma fecha debido a la complejidad de sus procesos productivos, prefiriendo programarlos durante los periodos de mantenimiento. No obstante, enfatizó que lo esencial es que estos ejercicios se realicen, garantizando así que todas las áreas involucradas mantengan un nivel adecuado de preparación para emergencias.
Respecto a la activación de alertas en dispositivos móviles, el funcionario aclaró que esta medida forma parte de una estrategia nacional implementada principalmente en zonas con mayor actividad sísmica. Aunque Coahuila es considerado un territorio de baja sismicidad, no se descarta la posibilidad de movimientos sísmicos de baja intensidad, por lo que este tipo de acciones contribuyen de manera importante a la preparación y conciencia de la población ante eventuales emergencias.
Estos simulacros son una pieza clave en el fortalecimiento de la resiliencia comunitaria frente a desastres naturales o incidentes imprevistos. La amplia participación registrada demuestra un compromiso creciente por parte de los distintos sectores de la sociedad para privilegiar la vida y seguridad de todos.
De cara al futuro, las autoridades locales y la sociedad civil continúan trabajando de manera coordinada para mejorar los protocolos y garantizar que cada persona sepa cómo actuar con rapidez y seguridad ante cualquier situación de emergencia. La experiencia acumulada en estos ejercicios sirve para ajustar estrategias y optimizar recursos en beneficio de toda la población.