La Secretaría de Desarrollo Rural (Sader) de Yucatán ha informado sobre un incremento reciente en la detección de casos de gusano barrenador en animales domésticos y de producción, un problema sanitario que continúa preocupando a la región. El reporte más actualizado indica la aparición de 11 nuevos casos, elevando el total acumulado a 1,598, con 42 casos aún activos y 1,556 animales ya curados, reflejando un esfuerzo considerable en la atención y control de esta afección.
Estos nuevos casos se distribuyen en diferentes municipios: uno en Akil, otro en Kanasín, dos en Tizimín, tres en Mérida y cuatro en Oxkutzcab. Los animales afectados mayoritariamente son caninos, aunque también se han reportado infecciones en felinos, bovinos y ovinos, lo que muestra la amplia vulnerabilidad de diversas especies ante esta plaga parasitaria.
El gusano barrenador está asociado con heridas que pueden encontrarse en múltiples zonas del cuerpo animal. Según Edgardo Medina, titular de la Sader, las heridas diagnosticadas se localizan en regiones como la mandíbula, ojos, cola, dorso, orejas, miembros anteriores, cabeza, ombligo y pezuñas, evidenciando que la afección no se restringe a una sola área específica del cuerpo. Esto complica el monitoreo y los tratamientos, haciendo indispensable la observación constante.
El origen principal de estas lesiones, de acuerdo con los registros oficiales, suele relacionarse con objetos punzocortantes y peleas entre animales de la misma especie. Medina subraya la necesidad de inspeccionar regularmente al ganado y a las mascotas para detectar a tiempo cualquier signo de infección, tanto en las unidades de producción como en los hogares. Intrigantemente, el caso más joven identificado corresponde a un animal de apenas seis días de nacido, mientras que el más longevo tiene 15 años, confirmando que esta plaga no discrimina por edad.
Como parte de las medidas preventivas, la Sader recomienda lavar cuidadosamente las heridas con agua y jabón para eliminar la suciedad o costras, seguido de una desinfección adecuada y la aplicación del cicatrizante Negasunt para evitar la formación de gusaneras. Estas acciones son esenciales para interrumpir el ciclo de vida del parásito y prevenir complicaciones graves que pueden derivarse de la infección.
Para responder con rapidez, la dependencia cuenta con un equipo de 16 médicos veterinarios en campo encargados de atender las notificaciones de sospecha de gusano barrenador en menos de 24 horas. Además, un grupo de 30 técnicos realiza labores intensivas de trampeo como parte del plan de supresión para eliminar las fuentes de infestación y controlar la propagación de esta enfermedad parasitaria.
La coordinación entre la Sader y el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) es fundamental para proteger el hato ganadero en Yucatán. Para facilitar la denuncia y atención de casos, la población puede contactar a través del número telefónico 800 751 2100 o mediante WhatsApp al 55 3996 4462. Esta accesibilidad permite una respuesta rápida y eficaz que es crucial para el control de la miasis.
Finalmente, se reiteró la importancia de que la ciudadanía, así como las productoras y productores, acudan con personal especializado para el diagnóstico y tratamiento oportuno de esta enfermedad. El control efectivo del gusano barrenador es una tarea conjunta que requiere la participación activa de todos los sectores para salvaguardar la salud animal y la productividad agropecuaria.