Durante el periodo 2025–2026, México ha acumulado 9 mil 351 casos confirmados de sarampión, con un registro adicional de 24 mil 281 casos probables y 28 defunciones asociadas a esta enfermedad, según el último Informe Diario del Brote de Sarampión emitido por la Dirección General de Epidemiología de la Secretaría de Salud, actualizado a las 11:00 horas del 12 de febrero de 2026. Esta cifra refleja una grave situación epidemiológica que mantiene al país en alerta sanitaria.
En comparación con el reporte del día anterior, que tenía corte al 11 de febrero, se evidenció un aumento neto de 164 casos confirmados, al pasar de 9 mil 187 a 9 mil 351 contagios, lo que indica que el virus sigue transmitiéndose activamente en varias regiones del país. Del mismo modo, los casos probables crecieron en 597 nuevos registros, pasando de 23 mil 684 a 24 mil 281, mientras que el número de muertes relacionadas se mantuvo estable, con un total de 28 fallecimientos confirmados.
Este incremento en el número de contagios se debe, en parte, a rezagos significativos en la vacunación contra el sarampión en distintas regiones. La falta de cobertura adecuada ha contribuido no solo a la reaparición del sarampión sino también a la vulnerabilidad frente a otras enfermedades infecciosas. Expertos y autoridades han destacado la importancia de reforzar las campañas de inmunización para frenar el avance de este brote.
El impacto del brote es especialmente notable en siete entidades federativas que registran las muertes confirmadas por sarampión. Chihuahua encabeza la lista con 21 fallecimientos, seguido por Jalisco, que reporta dos, y Sonora, Durango, Michoacán, Tlaxcala y Ciudad de México, cada una con una defunción relacionada con esta enfermedad. Esta concentración geográfica de muertes subraya la gravedad del brote en esas regiones.
Entidades con mayor concentración de casos
El brote presenta una mayor carga epidemiológica en el norte y occidente del país. Chihuahua se mantiene como el principal epicentro, con un acumulado de 4 mil 506 casos confirmados durante el periodo analizado, marcando la intensidad de la transmisión del virus. Jalisco continúa como la segunda entidad con mayor número de casos, acumulando 2 mil 365 contagios, lo que refleja una propagación sostenida y activa de la enfermedad.
Otras entidades relevantes incluyen Chiapas, con 543 casos; Michoacán, con 304; Guerrero, con 281; Sinaloa, con 240; y la Ciudad de México, que reporta 217 casos confirmados. Además, Sonora, Colima, Estado de México, Durango y Tabasco reportan cifras que evidencian la dispersión geográfica del brote y la necesidad de atención en múltiples regiones a la vez.
Un análisis comparativo entre el informe del 11 y 12 de febrero revela un aumento dispar según la entidad. Jalisco experimentó el mayor incremento absoluto con 98 nuevos casos, pasando de 2 mil 267 a 2 mil 365 confirmaciones en tan solo 24 horas, lo que reafirma la persistencia del virus en esta entidad. Chiapas añadió 14 casos nuevos, Sinaloa 6, y la Ciudad de México 13 casos adicionales. Por su parte, Chihuahua mantuvo su cifra estable en 4 mil 506 casos, indicando una meseta en la transmisión alta.
Expansión geográfica a nivel nacional
Actualmente, el sarampión se ha detectado en las 32 entidades federativas del país, afectando a 335 municipios, lo que evidencia una expansión territorial amplia y sostenida. Este patrón refleja la capacidad del virus para circular y generar brotes en diversas regiones del país, aumentando la complejidad del control epidemiológico.
Un caso particular es el de Colima, que a pesar de no figurar entre las entidades con mayor número absoluto de contagios, presenta una de las tasas de incidencia más altas del país, con 7.65 casos confirmados por cada 100 mil habitantes. Esto pone de manifiesto la intensidad relativa del brote en esa entidad, que ha acumulado 91 casos confirmados durante 2025–2026.
Las tasas de incidencia en Jalisco, Chiapas, Sinaloa y Tabasco son también representativas de la dinámica del brote. Jalisco registra una tasa de 18.94 casos por cada 100 mil habitantes, una de las más elevadas nacionalmente, mientras que Chiapas reporta 4.79, Sinaloa 4.68 y Tabasco 1.82 casos por cada 100 mil habitantes, indicadores que reflejan la fuerza de la transmisión en estas regiones.
«Los 28 fallecimientos confirmados por sarampión corresponden exclusivamente a casos dictaminados y directamente asociados a esta enfermedad por un grupo de expertos, lo que subraya la gravedad y la necesidad de una respuesta urgente y coordinada para controlar la epidemia,» afirmó la autoridad sanitaria encargada.
Las autoridades sanitarias han enfatizado la urgencia de intensificar las campañas masivas de vacunación, incluyendo a toda la población, independientemente de su condición de derechohabiencia o afiliación al sistema de salud. Esta estrategia busca fortalecer la inmunidad comunitaria y evitar la propagación continua del virus, apuntando especialmente a las zonas más afectadas con alta transmisión.
Se espera que los próximos días sean cruciales para determinar la efectividad de estas medidas, ya que cualquier retraso o deficiencia en la aplicación de vacunas podría prolongar el brote y aumentar el número de casos y defunciones. La vigilancia epidemiológica continua y una respuesta rápida son clave para contener la expansión y proteger a la población vulnerable.
Finalmente, el brote de sarampión en México destaca la importancia de mantener sistemas de salud fuertes y eficientes, con programas de vacunación oportunos y cobertura nacional. La experiencia actual debe servir como una lección para preparar y robustecer las estrategias de prevención frente a futuras amenazas sanitarias, garantizando la salud pública y el bienestar de toda la población.