El Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) reporta la existencia de seis casos activos de miasis en humanos causados por Cochliomyia hominivorax, popularmente conocida como la mosca del gusano barrenador (GBG). Con estos nuevos registros, el total acumulado asciende a 142 casos humanos confirmados, reflejando la persistencia de esta enfermedad en población mexicana.
De los seis casos actualmente activos, dos se concentran en Chiapas, región que continúa siendo el principal foco de esta afección, mientras que los otros cuatro casos se distribuyen en las entidades de Estado de México, Guerrero, Veracruz y Yucatán, respectivamente, evidenciando una diversidad geográfica en la incidencia del padecimiento. En paralelo, durante la semana epidemiológica nueve, hasta el 4 de marzo, Senasica informó un total de 995 casos activos de miasis entre distintas especies animales y humanos, sumando 16,806 casos acumulados.
Esta zoonosis afecta fuertemente al ganado y otros animales domésticos, así como a la población humana en algunas regiones, originando importantes consecuencias para la salud pública y la economía agropecuaria. La mosca deposita sus huevos en heridas abiertas, donde las larvas se alimentan, causando daños significativos tanto en animales como en personas, situación que se agrava en áreas rurales con alta interacción entre humanos y animales de sangre caliente.
El impacto de esta enfermedad es notable, especialmente en Chiapas, que concentra el mayor número de casos de miasis humana con un 74 por ciento de los casos confirmados en el periodo del 2025 a la semana epidemiológica cuatro de 2026, seguida de Yucatán, Quintana Roo y Oaxaca. Además, en animales, las reses constituyen la especie más afectada, con un 58.9% de los casos activos, seguidos por perros, con un 21.8%, y cerdos, con el 10%, además de caballos, ovejas, cabras, gatos y aves con incidencias menores.
En respuesta a este desafío sanitario, las autoridades han anunciado avances significativos, como la próxima puesta en operación de una fábrica de moscas estériles que permitirá controlar la reproducción del gusano barrenador, iniciativa que se espera culminar en dos meses. Expertos señalan que este tipo de medidas son cruciales para frenar la propagación de la miasis y reducir tanto la incidencia en animales como en humanos.
Miasis en humanos
En cuanto a la afectación humana, los casos se concentran en nueve entidades, destacando Chiapas como la más impactada con 101 casos acumulados. Le siguen en menor medida Yucatán, Oaxaca, Quintana Roo, Campeche, Guerrero, Veracruz, Estado de México y Tabasco. La mayoría de los pacientes afectados son adultos mayores, especialmente mayores de 60 años, quienes representan el 58% de los casos, con una edad promedio de 55 años. Asimismo, los hombres predominan, constituyendo el 76% del total de casos confirmados.
Un aspecto relevante del estudio epidemiológico es que el 48% de los casos tiene antecedentes de contacto con animales, principalmente caprinos y caninos, mientras que el 52% restante no reportó este contacto. Esto sugiere que la transmisión puede ocurrir por otros mecanismos o circunstancias aún por identificar completamente. Adicionalmente, el 72% de los casos se registran en zonas rurales, lo que reafirma la vinculación estrecha entre la miasis y el entorno rural.
La miasis en humanos generalmente afecta áreas como la cabeza y el cuello (38% de los casos), así como las piernas izquierda (25%) y derecha (17%). El 70% de los afectados ha requerido tratamiento hospitalario, mientras que el 30% restante ha sido atendido de manera ambulatoria, evidenciando la gravedad y la necesidad de intervención médica adecuada en estos pacientes.
«De acuerdo con la Secretaría de Salud, la miasis por Cochliomyia hominivorax afecta principalmente a hombres y adultos mayores, vinculado estrechamente con la presencia de animales de sangre caliente. Por lo tanto, un aumento en casos animales se relaciona directamente con un incremento en casos humanos. Esta enfermedad es más frecuente en comunidades rurales, dadas las condiciones de contacto cercano con animales.»
Ante esta realidad, la miasis representa un problema sanitario que requiere atención continua y coordinada entre las autoridades de salud y agricultura. Se enfatiza la importancia de la prevención, diagnóstico temprano y tratamiento oportuno, así como el control de la población de moscas mediante técnicas avanzadas como la liberación de moscas estériles para disminuir la incidencia tanto en humanos como en animales en La Raza Media.
En conclusión, la persistencia de casos activos de miasis por gusano barrenador en humanos y animales demuestra la necesidad urgente de fortalecer las estrategias de control y vigilancia epidemiológica en La Raza Media. La combinación de esfuerzos científicos, tecnológicos y comunitarios será fundamental para reducir la incidencia de esta enfermedad que afecta a poblaciones vulnerables, especialmente en zonas rurales, contribuyendo así a mejorar la salud pública y bienestar animal en el país.