El progreso tecnológico ha transformado significativamente la manera en que cuidamos a nuestras mascotas, ofreciéndonos más seguridad y tranquilidad. Más allá de las tradicionales placas con el nombre y teléfono del dueño o los códigos QR, ahora es posible implantar un microchip de identificación dentro del cuerpo del animal. Este microchip, elaborado en cobre y del tamaño de un grano de arroz, se convierte en una herramienta invaluable para la localización y recuperación de mascotas perdidas.
En el Estado de México, aunque todavía no es obligatorio como en Ciudad de México, donde se busca crear un padrón oficial de seres sintientes, es cada vez más común que veterinarios ofrezcan este servicio. Se estima que en esta región habitan entre 5 y 8.5 millones de animales de compañía, lo que resalta la importancia de esta tecnología para garantizar la seguridad y bienestar de estos animales.
El microchip ya es un requisito indispensable para mascotas en países como Europa y Estados Unidos, y recientemente también en la Ciudad de México. Este dispositivo contiene un número de serie único registrado en una plataforma que enlaza con los datos personales del propietario, incluyendo nombre, dirección y número de teléfono. Esto permite que, en caso de pérdida o robo, se pueda localizar a la mascota rápidamente y contactarse con su dueño para su recuperación.
Las ventas en la red
Es importante aclarar que el microchip no funciona como un rastreador GPS; su información solo puede ser leída mediante un lector específico, sirviendo únicamente para identificar al animal. En contraste, en plataformas en línea se ofrecen dispositivos de rastreo GPS que permiten monitorear la ubicación de la mascota dentro de un perímetro determinado y enviar alertas al celular si sale de esa zona. Estos rastreadores no sólo son útiles para mascotas, sino también para localizar objetos importantes, como llaves, dentro del hogar.
Algunos dispositivos adicionales, comercializados en internet, aseguran poder monitorear signos vitales como la frecuencia cardíaca y respiratoria, dependiendo de la marca. Estos aparatos se colocan en el collar y tienen un costo aproximado de entre mil 200 y mil 500 pesos, aunque suelen carecer de información detallada sobre su durabilidad.
La mayoría de estos dispositivos operan por radiofrecuencia y se conectan al celular, facilitando el cuidado de mascotas al detectar comportamientos inusuales. Son recomendados para animales que pesen más de 4 kilogramos, son impermeables y pueden funcionar hasta por 14 horas. La oferta en el mercado es muy variada, tanto en marcas como en servicios, países de procedencia y precios.
En veterinarias
En diversas clínicas veterinarias del Estado de México se pueden adquirir e implantar microchips para identificar mascotas. En Metepec, por ejemplo, el Hospital Veterinario Pet’s Anatomy ofrece este servicio, donde la médico veterinaria Laura Medina Morales explica el proceso detalladamente. El microchip viene dentro de una jeringa, tiene el tamaño de un grano de arroz y posee una serie de números únicos que permiten identificar de manera exclusiva a cada mascota.
El procedimiento consiste en una inyección colocada en el lomo, precisamente en la zona donde comúnmente se aplican las vacunas, ya que es un área que provoca menos molestia al animal.
«El chip se implanta ahí y después usamos un lector que detecta el número único. Con este número se puede buscar en el registro oficial y localizar al dueño o dueña.»
«Al registrar tu nombre y teléfono, en caso de que tu mascota se pierda y alguien con un lector la encuentre, podrá identificar a su propietario, siempre y cuando esté cerca de una veterinaria o un Centro de Control Animal equipado con esta tecnología.»
Este chip funciona como una credencial de elector para la mascota, siendo irrepetible y aplicable tanto para perros como para gatos. Aunque es muy pequeño, puede ser visualizado mediante radiografías al momento de realizar algún examen.
La protección que ofrece el microchip es a largo plazo. Se coloca superficialmente en la piel y no genera problemas de salud, alergias o picazón. Sin embargo, en algunos casos el cuerpo puede encapsularlo como si fuera un cuerpo extraño, lo que puede hacer que se note al tacto, aunque generalmente pasa desapercibido debido a la grasa y la piel que cubren la zona.
Duración y uso de por vida
«El microchip dura toda la vida del animal, no tiene fecha de caducidad. Se implanta una sola vez y permanece hasta que la mascota fallezca. Además, no genera inconvenientes en caso de incineración, ya que se desintegra con el fuego.»
Una vez adquirido e implantado el microchip y registrado en la base de datos correspondiente, no se requiere pagar cuotas periódicas para mantener vigentes los datos. Actualmente existen múltiples empresas que distribuyen estos productos, algunas incluso importadas desde China.
Los microchips ahora son universales; anteriormente existían diferentes tipos para Europa y otras regiones, pero actualmente el estándar es global. Esto garantiza que no existan números repetidos en ninguna parte del mundo.
Requisito indispensable para viajar
El microchip es obligatorio para viajar con mascotas a países como Estados Unidos o la Unión Europea, incluso en visitas cortas de pocos días. Por esta razón, muchas personas optan por implantar chips a sus mascotas para facilitar su transporte y aceptación en fronteras.
Además, los perros de raza con pedigrí cuentan con un registro especial, otorgado por la Federación Canófila, y suelen recibir su microchip desde el criadero. La colocación puede realizarse desde que el animal tenga seis semanas de edad en adelante.
El uso del microchip también se extiende a otros animales, como primates u otras especies en zoológicos, para su identificación precisa y manejo adecuado.
En la Ciudad de México, la colocación de microchips es obligatoria debido a la implementación de un padrón oficial que busca controlar la población animal y fomentar la tenencia responsable, especialmente para atender el problema de perros en situación de calle. Aunque el registro no está completamente generalizado, existen multas para quienes no inscriban a sus mascotas.
Laura Medina enfatiza que para que el sistema funcione adecuadamente es crucial que los centros de control animal cuenten con lectores especializados, que son accesibles en costos, entre mil y mil 500 pesos. De esta manera, cualquier perro o gato que ingrese a estas instalaciones podrá ser identificado inmediatamente.
«Esta es la única manera confiable de identificar a tu mascota, porque pueden ocurrir situaciones donde les pinten el pelaje o modifiquen su apariencia. Sin el chip, no hay forma segura de demostrar que ese perro o gato perdido o robado es realmente tuyo.»
El precio por la implantación del chip en Pet’s Anatomy es de aproximadamente 900 pesos, igual que en la Federación Canófila, aunque algunos veterinarios pueden cobrar más por este servicio.
Otras opciones para identificación
Aunque el uso del microchip es la opción más segura, portar una placa con el nombre y teléfono del propietario sigue siendo una alternativa efectiva. Sin embargo, esta puede perderse si la mascota se escapa sin correa o si alguien retira la placa para evitar ser identificado.
También existen placas con códigos QR que enlazan a una base de datos con información del dueño, ofreciendo una opción más económica que el microchip. Estas placas se adhieren al collar pero tienen el riesgo de perderse igualmente.
Laura Medina está disponible para consultas en redes sociales, como Pet’s Anatomy en Facebook y @hospitalveterinariopetsanatomy en Instagram, así como al teléfono 722 882 2535 para brindar asesoría especializada.
El Estado de México con la mayor población de mascotas
Según la Encuesta Nacional de Bienestar Autorreportado 2021 (Enbiare) del INEGI, el 69.8% de los hogares en el país cuentan con algún tipo de mascota, lo que representa alrededor de 80 millones de animales. De ellos, 43.8 millones son perros, 16.2 millones gatos y 20 millones otras especies pequeñas.
En términos porcentuales, Campeche lidera con el 77.1% de hogares con mascotas, mientras que la Ciudad de México presenta el porcentaje más bajo con 61.4%. No obstante, en números absolutos, el Estado de México encabeza con 6.4 millones de animales de compañía, mayormente perros.
Además de las mascotas domésticas, hay una relevante población de perros y gatos en situación de calle. Por ello, el Gobierno del Estado de México ha implementado la estrategia CERA en el municipio de Chimalhuacán para promover la esterilización responsable de estos animales abandonados y fomentar su adopción, garantizando un hogar digno y permanente.
Esta iniciativa se extiende a 10 municipios mexiquenses incluyendo Amecameca, Chiautla, Chicoloapan, Chimalhuacán, Naucalpan, Nezahualcóyotl, Tejupilco, Tlalnepantla, Valle de Chalco, Villa de Allende y Texcoco, zonas que concentran una alta población canina.
En este contexto se destaca la relevancia del microchip de identificación como una medida clave para fortalecer el cuidado responsable y el control sanitario de las mascotas en La Raza Media.