Mauricio Tabe, alcalde de la alcaldía Miguel Hidalgo, ha dejado en claro que esta demarcación no se opone a la realización de Fan Fest, siempre y cuando estos eventos no afecten a los vecinos y que las responsabilidades estén perfectamente definidas. Esta aclaración surge en torno a un evento particular programado en Campo Marte que ha generado confusión sobre quién está detrás de su organización.
En específico, el evento denominado «Festival Gastronómico México de Mis Sabores» es un evento privado que cuenta con la aprobación del gobierno federal, y no es organizado ni autorizado por la alcaldía de Miguel Hidalgo. Tabe explicó que la Secretaría de Turismo y la Secretaría de la Defensa Nacional son las dependencias encargadas de facilitar el uso del espacio para este evento masivo, que durará aproximadamente 40 días y permitirá la venta de bebidas alcohólicas desde las 9:00 de la mañana hasta las 2:00 de la madrugada del día siguiente.
«Nos inquieta esta situación porque la alcaldía no dispone del personal suficiente en áreas como limpia, Protección Civil ni vigilancia para atender las consecuencias que este evento pueda generar fuera de las instalaciones. Por esta razón, es fundamental dejar en claro que la organización y autorización corresponden exclusivamente al Gobierno Federal», manifestó el alcalde Mauricio Tabe.
Este contexto ha generado inquietudes entre los vecinos y visitantes, por lo que Tabe enfatizó la necesidad de que la ciudadanía tenga claro qué autoridad es responsable para evitar confusiones si llegase a presentarse algún incidente relacionado con el evento. Destacó además que, para otros Fan Fest que sí se llevan a cabo dentro de Miguel Hidalgo, el gobierno de la Ciudad de México ha cumplido con claridad en su papel de organización y autorización.
«Es crucial distinguir entre eventos organizados por el Gobierno de la Ciudad de México y aquellos autorizados por el Gobierno Federal, como es el caso de Campo Marte», aclaró el funcionario.
Desde el ámbito de sus competencias, la alcaldía está trabajando preventivamente con sectores como el hotelero, restaurantero y otros prestadores de servicios para asegurar que durante el Mundial se cumplan las normativas vigentes. Se está verificando que estos establecimientos cuenten con programas internos de Protección Civil, rutas de evacuación, extintores y otras medidas que garanticen condiciones seguras, además de vigilar que respeten aforos, horarios y niveles de ruido permitidos.
«Miguel Hidalgo demanda orden, seguridad y respeto; nuestra prioridad es proteger a los vecinos para que no sufran interrupciones o daños, y al mismo tiempo garantizar a quienes nos visitan una experiencia segura y agradable», afirmó Tabe con firmeza.
En apoyo a estas medidas, César Garrido, director general de Gobierno y Asuntos Jurídicos, señaló que los organizadores de eventos de este tipo deben presentar un Programa Especial de Protección Civil ante la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos de la Ciudad de México, conforme a la legislación vigente. Desde este mes, el gobierno realiza recorridos con personal de Protección Civil para informar y advertir a los negocios sobre sus obligaciones legales, buscando que implementen las adecuaciones necesarias para cumplir con las normas.
Finalmente, José Federico Piña Mendieta, director ejecutivo de Protección Civil y Resiliencia, informó que se ha puesto en marcha una estrategia preventiva que consiste en visitar restaurantes ubicados en las zonas de mayor afluencia para revisar las condiciones de seguridad, especialmente en instalaciones de gas y electricidad. Además, se está capacitando al personal en primeros auxilios para mejorar la respuesta ante cualquier emergencia.
Esta serie de acciones busca asegurar que todos los eventos relacionados con el Mundial y otros realizados en la demarcación se desarrollen con orden, seguridad y respeto, protegiendo los derechos y bienestar de los habitantes mientras se impulsa una buena experiencia para turistas y visitantes. La claridad sobre responsabilidades administrativas es un punto clave para evitar conflictos futuros y garantizar la cooperación entre distintas autoridades.