En Zapopan, Jalisco, activistas y familiares de personas desaparecidas realizaron una movilización significativa para expresar sus preocupaciones sobre la seguridad en la región, justo antes del inicio de la Copa Mundial de la FIFA. Durante la manifestación, los participantes distribuyeron y pegaron carteles con los rostros de víctimas del crimen organizado, buscando visibilizar la grave problemática de violencia y desapariciones que afecta a esta zona de México.
Los manifestantes cuestionaron especialmente el operativo militar y policial dirigido contra ‘El Mencho’, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), poniendo en tela de juicio la efectividad y transparencia de estas acciones. La demanda principal fue asegurar que las familias de las víctimas reciban respuestas claras y que las autoridades garanticen una real seguridad pública en el contexto del evento deportivo internacional que atraerá a miles de visitantes.
La región de Jalisco ha sido escenario de una prolongada oleada de violencia ligada al crimen organizado, con numerosas desapariciones forzadas y enfrentamientos entre fuerzas de seguridad y grupos criminales. Este contexto genera temor entre la población local, que ve con escepticismo las operaciones estratégicas en curso, así como las promesas oficiales de restablecer la paz y la tranquilidad.
El impacto de esta situación trasciende el ámbito local, pues la organización de la Copa Mundial implica un escrutinio internacional sobre la capacidad del país para ofrecer seguridad a sus visitantes. Las dudas manifestadas por activistas y familiares ponen una presión adicional sobre las autoridades para demostrar avances concretos y evitar que los hechos violentos empañen la imagen del evento.
Las autoridades de seguridad y gobierno han sido llamadas a rendir cuentas sobre las acciones implementadas, a la vez que expertos y organizaciones civiles recomiendan fortalecer los mecanismos de protección ciudadana y la transparencia en los procesos contra el crimen organizado. Además, se enfatiza la importancia de incluir a las víctimas y sus familias en el diálogo sobre políticas de seguridad y justicia.
De cara al Mundial, la sociedad jalisciense y nacional observa con atención la evolución de la situación. Los activistas esperan que esta movilización contribuya a generar un compromiso genuino para mejorar las condiciones de seguridad y atender el dolor y la injusticia que genera la violencia persistente. La vigilancia social y la participación ciudadana serán claves para enfrentar los desafíos en este periodo crucial.