Alrededor de 40 personas se reunieron el martes por la mañana en el centro de San Luis Obispo para la subasta por ejecución hipotecaria del inmueble de F. McLintocks Saloon and Dining House. A pesar de que se esperaba una competencia activa en las pujas, el público permaneció en silencio y no se realizó ninguna oferta. Como consecuencia, la propiedad pasó a manos de Shell Beach Land Company, la entidad que ostenta el gravamen de mayor prioridad sobre el negocio y que inició la subasta para recuperar un préstamo pendiente.
Los abogados que representan a los nuevos propietarios señalaron que «tomarán un tiempo para evaluar opciones», aclarando que lo único seguro por ahora es que el restaurante no reabrirá sus puertas. Esta noticia ha generado preocupación entre los locales, quienes recuerdan con nostalgia la atmósfera única del lugar.
Ty Green, abogado de la empresa con la segunda prioridad de gravamen, explicó que contra la propiedad existen seis gravámenes en total. A raíz de la ejecución hipotecaria, cinco de esos gravámenes, incluyendo el de su cliente, no recibirán ningún pago.
Una revisión de documentos en la Oficina del Secretario-Grabador del condado de San Luis Obispo mostró que hay tres escrituras de fideicomiso sobre la propiedad, todas relacionadas con Toney Breault, el anterior dueño que falleció en enero a los 54 años.
Pat Palangi, de Pacifica Commercial Realty, ha estado trabajando durante seis meses en la venta de esta propiedad. Su empresa planea contactar a los nuevos dueños para consultar si desean continuar con el esfuerzo de venta. Palangi indicó que los nuevos propietarios decidirán cómo comercializar la propiedad o probablemente la volverán a poner en el mercado.
Destacó también que ahora que la propiedad está libre de deudas, salvo los impuestos inmobiliarios, será más sencillo venderla. «Espero que la propiedad vuelva a estar anunciada en el mercado a corto plazo», afirmó.
Tras la subasta, varios posibles compradores comentaron a KSBY News que desean investigar más a fondo antes de hacer una oferta y estarán atentos a si la propiedad regresa al mercado. Esta situación mantiene la expectativa sobre el futuro de este emblemático inmueble en Pismo Beach.