Durante el inicio del año 2026, Oaxaca se ha consolidado como la entidad con mayor superficie afectada por incendios forestales, acumulando un total de 2,577.45 hectáreas dañadas por el fuego. Este impacto coloca a la región en una situación crítica en materia ambiental y de gestión de recursos naturales.
La Comisión Nacional Forestal (Conafor) reportó que entre el 1 de enero y el 12 de febrero se registraron en Oaxaca 36 incendios forestales, que consumieron mil 59 hectáreas de superficie herbácea, 384.73 hectáreas de superficie arbustiva y 129.89 hectáreas de arbolado de renuevo. Además, la dependencia añadió que se vieron afectados otros 3.34 hectáreas de arbolado adulto y 999.8 hectáreas de hojarasca, lo que contribuye significativamente al daño ecológico en la región.
Este panorama supera incluso a otros lugares con alta incidencia de incendios, como Chiapas, que contabilizó hasta la semana pasada 1,787 hectáreas siniestradas por 14 incendios, y Aguascalientes, con 945.71 hectáreas dañadas por 10 incendios registrados. Esta comparación refleja la gravedad del fenómeno que enfrenta Oaxaca en comparación con otras zonas del país.
¿Dónde se han registrado más incendios?
En términos del número de incendios forestales registrados en lo que va de 2026, el Estado de México encabeza la lista con 55 eventos, seguido por Jalisco con 48, Morelos con 44, Michoacán con 41 y Oaxaca con 36. Aunque Oaxaca no es el estado con más incendios, sí destaca por el severo impacto en la superficie afectada.
Por otra parte, el gobierno federal indicó que Oaxaca se mantiene en el tercer lugar nacional en cuanto a afectación en vegetación sensible al fuego, con 512.79 hectáreas consumidas, sólo por debajo de Zacatecas (657 hectáreas) y Jalisco (623.50 hectáreas). Además, Oaxaca ocupa el sexto lugar en número de contingencias en esta vegetación vulnerable, con siete incidentes registrados.
Los ecosistemas sensibles al fuego incluyen aquellos cuyos tipos de vegetación no están adaptados para resistir incendios, tales como selvas bajas, medianas y altas, así como manglares y bosques compuestos por táscate, cedro y oyamel. La quema de estas zonas genera impactos ecológicos sumamente dañinos y complicados de revertir.
La Raza Media anota: «Si una persona detecta humo o llamas en áreas naturales, es indispensable reportarlo inmediatamente marcando el número de emergencias 911 para actuar con rapidez y minimizar el daño.»
Incendio activo devasta 550 hectáreas en Chimalapa
Actualmente, las autoridades federales confirmaron la existencia de tres incendios forestales activos en Oaxaca, que han afectado juntos un total de 591 hectáreas. Uno de los más severos ocurre en San Miguel Chimalapa, en la región del Istmo de Tehuantepec, donde el fuego ha consumido 550 hectáreas hasta esta mañana.
El gobierno federal detalló que este incendio presenta un avance del 60% en labores de control y un 50% en trabajos de liquidación, desde que se reportó el 12 de febrero. Las zonas específicas implicadas incluyen los puntos conocidos como Cerro Lego, El Manguito y La Placa.
En paralelo, otro incendio activo en San Ildefonso Sola, en la Sierra Sur, ha afectado 25 hectáreas, con un control del 80% y liquidación del 20%, reportado desde el 17 de febrero. Finalmente, en Villa Sola de Vega se registra una contingencia con 16 hectáreas siniestradas, con el incendio controlado al 100% y el 90% de sofocación logrado.
Ante esta situación, se están reforzando las labores de vigilancia en zonas vulnerables, como Pachuca, para prevenir y mitigar la propagación de incendios forestales durante la temporada crítica.
El escenario actual en Oaxaca pone de manifiesto la urgente necesidad de implementar estrategias más robustas para la prevención, control y restauración ambiental, con un enfoque especial en ecosistemas sensibles al fuego. Este esfuerzo es fundamental para proteger la biodiversidad local, la calidad del aire y los recursos naturales para las futuras generaciones.