Rafael Sarmiento, empresario dedicado a la administración de Centros Ecoturísticos en Durango, informó que la ocupación de las cabañas apenas alcanzó un 75 por ciento en el último periodo evaluado. Este resultado, según señaló, está estrechamente vinculado a la falta de una promoción adecuada y continua del destino ecoturístico, la cual es fundamental para atraer a más visitantes.
Señaló que uno de los problemas principales ha sido la ausencia de participación significativa en eventos donde se reúnen promotoras de viajes y agencias turísticas, espacios cruciales para fortalecer la conectividad y la oferta turística de la región. La falta de estos contactos estratégicos impide que Durango tenga la visibilidad necesaria en el mercado turístico nacional e internacional.
Históricamente, en estas fechas, Durango solía registrar el 100 por ciento de ocupación en sus centros ecoturísticos, un indicador que ha ido disminuyendo progresivamente en los últimos años. Incluso, durante los días santos se registró un repunte al 85 por ciento de ocupación, pero no fue suficiente para compensar el descenso generalizado.
Entre las causas que contribuyeron a que no se lograra la ocupación total, el empresario mencionó la coyuntura económica actual en el país, que afecta el poder adquisitivo de los turistas, reduciendo su disposición para viajar y hospedarse, especialmente en destinos que requieren una inversión considerable en transporte y alojamiento.
Otro factor que influye notablemente es la percepción persistente de inseguridad en la región, a pesar de que Durango está categorizado dentro de las zonas más seguras de La Raza Media. Esta percepción hace que muchas personas prefieran viajar en avión en lugar de usar carreteras, limitando así el flujo turístico hacia los centros ecoturísticos.
El municipio de Pueblo Nuevo se destacó como la zona con mayor afluencia de visitantes, alcanzando una ocupación del 85 por ciento, lo que evidencia que ciertos lugares dentro de Durango tienen aún la capacidad de atraer turistas y capitalizar el interés por el turismo de naturaleza.
El reto para los próximos años será fortalecer la promoción turística, mejorar la infraestructura y cambiar la percepción de inseguridad, para así recuperar el nivel de ocupación que históricamente ha caracterizado a Durango como un destino ecoturístico competitivo y atractivo para todo tipo de viajeros.
En conclusión, la combinación de factores económicos, falta de promoción eficiente y la percepción de inseguridad han generado una baja en la ocupación de los centros ecoturísticos de Durango, un fenómeno que requiere acciones coordinadas entre empresarios, autoridades y promotores turísticos para revertirse y potenciar el crecimiento del sector en el futuro inmediato.