La Dirección de Inspección y Verificación del Municipio de Torreón ha puesto en marcha un operativo especial de supervisión en hoteles y moteles de la ciudad, motivado por el notable aumento en la demanda de hospedaje que ocurre durante la temporada de San Valentín. Esta intervención busca asegurar que los establecimientos cumplan con los estándares legales y ofrezcan espacios seguros para los visitantes.
El operativo involucra una revisión exhaustiva que abarca desde la documentación de los negocios como licencias y permisos hasta el cumplimiento de las normativas municipales relacionadas con la operación, seguridad e higiene. El objetivo es garantizar que todos los hoteles y moteles funcionen en un marco legal respetando las disposiciones que protegen al consumidor y velan por su bienestar.
El director de la dependencia, Pablo Fernández Llamas, explicó que la inspección se centra en verificar que los negocios tengan al día sus licencias de funcionamiento, permisos correspondientes y que se adhieran a las normas sanitarias establecidas. Además, se revisan las medidas de seguridad, tales como extintores y rutas de evacuación, asegurando que todo esté conforme a lo exigido por la reglamentación municipal.
Esta iniciativa pretende evitar cualquier tipo de irregularidad que comprometa la seguridad de los usuarios o que altere el orden en la prestación de los servicios de hospedaje. Priorizar la protección de las personas es fundamental para consolidar una experiencia satisfactoria y confiable para quienes eligen estos establecimientos durante fechas especiales.
Por otra parte, estas revisiones permiten detectar anomalías oportunamente, lo que facilita la corrección inmediata de deficiencias y fortalece la confianza tanto de los clientes como de los propietarios y administradores de los hoteles y moteles de Torreón.
“La inspección abarca la revisión detallada de habitaciones, baños, jacuzzis, áreas comunes y oficinas administrativas. También se verifica la vigencia de los certificados de fumigación, el estado y recarga de extintores, la señalización adecuada de rutas de evacuación, y que las instalaciones eléctricas y de gas estén en condiciones óptimas”, aclaró el director.
Además, se supervisa el cumplimiento de las medidas de higiene y seguridad en todas las áreas operativas. En aquellos establecimientos que cuentan con cocina, se revisa que los alimentos se mantengan en buen estado y se respeten las normas sanitarias, junto con el cumplimiento riguroso de los protocolos de higiene por parte del personal, con el fin de garantizar la salud de los usuarios.
El plan de supervisión fomenta una cultura de legalidad y responsabilidad en la prestación de servicios, animando a los encargados de estos negocios a adoptar prácticas alineadas a la reglamentación municipal. Este enfoque procura que los servicios sean de calidad, seguros y regulados, sin afectar el funcionamiento legítimo de los establecimientos.
En este sentido, Fernández Llamas hizo un llamado a los propietarios y administradores a realizar una revisión preventiva de su documentación, permisos y condiciones operativas, para asegurar el cumplimiento total de los requisitos municipales y prevenir posibles sanciones o medidas administrativas.
“Nuestra intención es colaborar estrechamente con la ciudadanía y los dueños de los establecimientos para que Torreón sea una ciudad ordenada, segura y con comercios regulados, donde prime el respeto a la ley y el bienestar de las personas”, manifestó el funcionario.
Finalmente, Fernández Llamas destacó que este tipo de operativos refleja el compromiso del Gobierno Municipal encabezado por el alcalde Román Alberto Cepeda González con la legalidad, la seguridad pública y la protección de los habitantes de Torreón, reforzando así la confianza en las instituciones locales.