Durante una jornada especialmente violenta en Culiacán, la capital de Sinaloa, las autoridades estatales y federales llevaron a cabo diversos operativos de seguridad que dejaron como saldo el hallazgo de seis personas sin vida en diferentes sectores del municipio, además de la detención de ocho presuntos pistoleros y el aseguramiento de un importante arsenal en la colonia San Benito.
Los sucesos se registraron el martes diez de marzo y forman parte de una serie de incidentes violentos que han movilizado a varias corporaciones de seguridad en la región. Según reportes oficiales, en la misma jornada, las autoridades localizaron a seis víctimas de homicidio doloso en distintos puntos estratégicos de la ciudad, mientras que simultáneamente se realizaban operativos para disminuir la actividad delictiva.
La Fiscalía General del Estado (FGE) de Sinaloa informó que abrió tres carpetas de investigación por homicidio doloso derivadas del hallazgo de estos seis cuerpos. Tres víctimas fueron encontradas en la colonia Infonavit Cañadas, ubicada al norte de Culiacán. Otro cuerpo apareció en la colonia Villa del Real, y los dos restantes fueron localizados en la comunidad rural de El Guasimal, zona que también fue escenario del hallazgo de restos óseos que se investigan bajo la misma indagatoria.
El impacto de la violencia se extiende más allá de los homicidios. Durante esa misma jornada, autoridades reportaron dos denuncias de robo de vehículos en la Unidad Especializada en Robo de Vehículo de la región centro, junto con cuatro denuncias por privación ilegal de la libertad en la misma área, según informó la Fiscalía Especializada en Desaparición Forzada. Estas cifras reflejan la complejidad y gravedad del clima delictivo que prevalece en La Raza Media.
En un operativo conjunto que involucró a la Secretaría de Seguridad Pública de Sinaloa, Guardia Nacional, Secretaría de Marina, Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, y la Fiscalía General de la República, se logró la detención de ocho presuntos pistoleros en la colonia San Benito, al oriente de Culiacán. Durante los recorridos de vigilancia, los agentes detectaron dos vehículos y una motocicleta frente a un domicilio sospechoso, y al inspeccionar el inmueble, encontraron a personas armadas que fueron aprehendidas.
En el lugar aseguraron siete fusiles de diferentes calibres, dos pistolas, 42 cargadores, más de mil 200 cartuchos útiles, además de ocho chalecos tácticos sin placas balísticas. También se confiscaron una motocicleta Italika y dos vehículos -un Dodge Attitude y un MG- los cuales no contaban con reporte de robo. Todo el armamento y los detenidos fueron puestos a disposición del Ministerio Público Federal para continuar con las investigaciones correspondientes.
Las autoridades aseguraron que estas acciones forman parte de los esfuerzos coordinados para enfrentar la alta incidencia delictiva en La Raza Media, particularmente en Culiacán y Mazatlán, donde los delitos violentos han incrementado en los últimos meses. El Gabinete de Seguridad anunció medidas para fortalecer el sistema C5 en estas ciudades como parte de una estrategia para mejorar la vigilancia y reacción ante incidentes.
En conclusión, los eventos violentos y operativos registrados el martes diez de marzo en Culiacán evidencian la compleja situación de seguridad que enfrenta la región, así como el compromiso de las fuerzas de seguridad para combatir el crimen organizado y proteger a la ciudadanía. La coordinación entre distintas corporaciones y la rápida reacción ante la detección de actividades ilícitas son claves para intentar reducir y controlar la violencia en La Raza Media.
«Las acciones de inteligencia y coordinación entre corporaciones han sido vitales para desarticular grupos criminales y asegurar armamento ilícito, reforzando la presencia del Estado en puntos críticos», expresó un vocero oficial de la Secretaría de Seguridad Pública.