El gobierno estatal de Hidalgo implementó un decreto de veda de fuego con la intención de prevenir la quema de basura, parcelas o cualquier otra fuente que pueda provocar incendios forestales; sin embargo, esta medida ha resultado insuficiente para controlar la problemática. Mónica Patricia Mixtega Trejo, titular de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales de Hidalgo (Semarnath), reconoció que la persistencia de estas quemas clandestinas continúa siendo una gran amenaza para el medio ambiente y la seguridad de los habitantes.
Durante los primeros meses del año, Hidalgo ha registrado una alta incidencia de incendios, sumando ya siete siniestros en menos de 24 horas en días recientes. La funcionaria destacó que la falta de conciencia ciudadana, junto con la escasa acción por parte de los municipios para prevenir y sancionar estas quemas, son factores determinantes en el inequitativo cumplimiento de la veda. Por ello, advirtió que si la población y las autoridades locales no respetan esta suspensión, los incendios podrían superar los 200 casos este año, cifra significativamente mayor en comparación con los 144 reportados en 2025.
«La veda de fuego, por sí sola, no es suficiente; lamentablemente muchas personas la ignoran y continúan con la práctica de quemar basura y parcelas. Es una costumbre que algunas generaciones mayores mantienen, heredada de tiempos en que las condiciones climáticas eran distintas. Pero hoy, el contexto climático hace estas quemas mucho más peligrosas. No es una responsabilidad exclusiva de la población; también es crucial que los municipios tomen en serio esta situación. Por ejemplo, Pachuca no figuraba como un municipio con alta incidencia de incendios el año pasado, pero la temporada crítica antes de abril puede cambiar este panorama», explicó Mixtega Trejo.
Ante la preocupante cantidad de incendios en los primeros dos meses del año, la titular de Semarnath alertó que, si no se acata la veda y no se fomenta una cultura de prevención, no solo se rebasarán los incendios del año anterior, sino que la cifra podría incrementarse notablemente. La estadística actual muestra un ritmo alarmante que hace prever un aumento considerable en los siniestros forestales.
«Si continuamos registrando entre tres y cuatro incendios diarios, alcanzar la cifra de 200 incendios en el año es una posibilidad real. El año pasado se contabilizaron 144 incendios, y hasta marzo de este año ya llevamos 45. Suele pensarse que los números solo aumentan de 10 a 15 siniestros respecto al año anterior, pero la realidad actual es más preocupante. Aún faltan meses críticos como abril y mayo, mientras que en junio suele descender la incidencia. La situación está complicada y esperamos que no ocurran daños severos», señaló la funcionaria.
Complicidad e inacción obstaculizan denuncias y sanciones
En cuanto a las sanciones y denuncias derivadas de incendios provocados, Mónica Patricia Mixtega Trejo reconoció que, hasta la fecha, no se ha concretado ninguna sanción administrativa o penal. La Semarnath colabora con la Procuraduría Estatal de Protección al Ambiente (Proespa) y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) para garantizar el cumplimiento legal. Sin embargo, en muchos casos, la complicidad entre miembros de los ejidos y la falta de acciones contundentes por parte de los municipios impiden que se presenten denuncias efectivas.
«Creemos en la presunción de inocencia hasta comprobar lo contrario, pero la complicidad dentro de los ejidos dificulta iniciar denuncias contra las personas responsables de los incendios. Cuando el personal acude a apagar un fuego, comúnmente no se encuentra a quienes las provocaron, lo que impide identificar a un responsable directo. La Profepa exige pruebas contundentes para proceder legalmente y son los municipios quienes deben iniciar las denuncias y cumplir con los requisitos para iniciar investigaciones; sin embargo, en muchos casos no actúan, por lo que el estado asume esta tarea. Por ejemplo, en Nicolás Flores, en un incendio que inició cerca de una cuatrimoto accidentada, el municipio no presentó la denuncia a pesar de la evidencia, y fue el estado quien tuvo que hacerlo», detalló la funcionaria.
Finalmente, la secretaria de Semarnath hizo un llamado firme a los ayuntamientos para que refuercen sus acciones en la aplicación y vigilancia de la veda de fuego, y para que actúen con la responsabilidad que les corresponde en la investigación y denuncia de los incendios que ocurran dentro de sus jurisdicciones.
«Recientemente, en un solo fin de semana se registraron varios incendios, con cinco el sábado 28 de febrero, cuatro el dos de marzo, y al menos tres en Pachuca. Esta situación es seria, por lo que es crucial que los municipios presten atención y refuercen las medidas necesarias para cumplir con la veda de fuego, que implica prohibición total de fogatas, quemas agrícolas y quema de basura», concluyó Mixtega Trejo.