Pacific Gas and Electric Company (PG&E) ha alertado a sus clientes sobre una reciente estafa que ha generado pérdidas reportadas superiores a los 211,000 dólares este año en su área de servicio.
Este nuevo fraude, conocido como la estafa del código de barras, comienza cuando los estafadores se hacen pasar por representantes de PG&E y amenazan con desconectar el servicio de forma inmediata si no se realiza un pago.
Las víctimas reciben un código de barras o un código QR por mensaje de texto o correo electrónico, y se les indica que deben acudir a una tienda local para completar el pago.
PG&E señala que los estafadores continúan utilizando el miedo y la urgencia para presionar a los clientes a tomar decisiones rápidas sin tiempo para verificar la información.
La compañía enfatiza que nunca solicitará pagos mediante códigos QR, códigos de barras, tarjetas de débito prepagadas, criptomonedas o servicios de transferencia de dinero como Zelle o Venmo.
En la Costa Central, se han reportado casi 150 incidentes de estafas este año, distribuidos en 61 casos en el condado de Monterey, 67 en Santa Cruz, 7 en San Benito, 9 en Santa Bárbara y 3 en San Luis Obispo. Las ciudades con mayor número de reportes son Santa María, Salinas, Santa Cruz y Watsonville.
PG&E recomienda que los clientes cuelguen inmediatamente si reciben llamadas sospechosas, eviten compartir información financiera y verifiquen los detalles de su cuenta exclusivamente a través del sitio web oficial de PG&E o su línea de atención al cliente.
Asimismo, se aconseja a los clientes que sospechen de fraudes que contacten a las autoridades locales y reporten las estafas directamente a PG&E para tomar medidas oportunas.