La temporada de Cuaresma en la Comarca Lagunera se vive con fervor y sabor en el Mercado Juárez de Torreón, donde la tradición de la comida de vigilia se mantiene viva y congrega a numerosos visitantes. Desde el Miércoles de Ceniza, que marca el inicio oficial de este periodo religioso, hasta el Viernes Santo, las fondas se llenan para ofrecer platillos típicos que evocan la memoria y cultura culinaria de la región.
Entre las delicias más demandadas destacan el pipián y la capirotada, platillos emblemáticos que se han convertido en los protagonistas absolutos de esta temporada. Además, los visitantes pueden disfrutar de una variada oferta gastronómica que incluye tortas de camarón, pescado, así como platos con garbanzos, lentejas y otros ingredientes propios de la vigilia.
El arraigo de estas tradiciones culinarias en el Mercado Juárez es profundo, pues no solo se trata de satisfacer una necesidad alimentaria, sino de preservar un legado cultural que se transmite de generación en generación. Los comerciantes del mercado se preparan desde muy temprano para recibir a quienes buscan estos sabores que acompañan la reflexión y preparación espiritual propias de la Cuaresma.
Este periodo también funciona como una oportunidad social en la que familias y amigos se reúnen para disfrutar de estos alimentos típicos, fortaleciendo el sentido de comunidad. Las fondas del Mercado Juárez reciben tanto a quienes prefieren consumir en el lugar como a quienes hacen pedidos anticipados para llevar los platillos a sus hogares, adaptándose a las diversas formas en que las personas celebran esta tradición.
«El pipián y la capirotada son los favoritos, pero también llevan torrejas, tortas de camarón, pescado y lentejas, una variedad que satisface todos los gustos durante la Cuaresma», explican los vendedores del mercado.
Los consumidores coinciden en que el pipián es el rey indiscutible de estos días, acompañado por la capirotada, un postre que también tiene gran aceptación por su sabor y su significado cultural. Platillos como las lentejas, garbanzos y habas complementan la oferta gastronómica, destacando la riqueza y diversidad de la cocina de vigilia.
«El pipián es el plato más solicitado, seguido de lentejas, garbanzos, habas y la capirotada, que en esta temporada se convierte en uno de los postres más vendidos», destacan los fondistas.
Preparación y expectativa para esta temporada
Para esta Cuaresma, los comerciantes del Mercado Juárez tienen previsto mantener la misma cantidad de alimentos preparados que en años anteriores. La planificación inicia con la preparación de ingredientes el día previo, asegurando que todo esté listo desde la madrugada para atender la alta demanda.
La comida de vigilia no solo atrae a adultos; también niños y jóvenes forman parte de quienes buscan disfrutar de estos platillos durante la temporada, reafirmando así la importancia cultural y culinaria de esta tradición en toda la comunidad.
«Confiamos en que la gente siga visitándonos como cada año; muchos clientes son habituales que vienen por su capirotada o pipián, y esperamos que continúe así», expresan los comerciantes con optimismo.
Aunque en los años recientes las ventas no han alcanzado las expectativas fijadas, la esperanza persiste en que durante la Cuaresma y la Semana Santa el número de comensales aumente, revitalizando esta costumbre tan arraigada en La Raza Media.