La tradicional Feria de la Primavera en Cuernavaca, que se celebra cada año, ha sido pospuesta para su edición de 2026 ante la profunda crisis social que actualmente enfrenta la región. Esta decisión se tomó tras los trágicos sucesos relacionados con la desaparición y posterior hallazgo sin vida de dos estudiantes de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM), que han conmocionado a la comunidad local y al país.
El presidente municipal, José Luis Urióstegui Salgado, explicó que las actuales circunstancias sociales y emocionales no son adecuadas para la realización de un evento de esta magnitud. Consideró contradictorio que en un contexto marcado por el dolor y la indignación social, la población pueda asistir a actividades festivas como la feria, por lo que es preferible aplazarla hasta que el ambiente sea más propicio.
El director de la UAEM confirmó que la universidad mantiene una estrecha colaboración con las autoridades para esclarecer los feminicidios de Karol y Kimberly. Comentó que tras dialogar con la gobernadora Margarita González Arabia, coincidieron en la necesidad de posponer la feria y que aún no se ha establecido una nueva fecha, pues esperan que las circunstancias sociales sean más oportunas para celebrar el evento. Sin embargo, precisó que la iniciativa privada llevará a cabo presentaciones artísticas en el recinto ferial, bajo estrictos operativos de seguridad para garantizar la protección de los asistentes.
Por su parte, el alcalde aseguró que la cancelación de la feria no tendrá repercusiones económicas significativas para el municipio, ya que no se habían realizado contrataciones formales y el evento se encontraba en etapa preliminar de preparación. De esta manera, se evitarán pérdidas económicas mayores para la comunidad local.
«Estamos implementando diversas actividades a través de la Secretaría de Desarrollo Económico para que quienes quieran participar en actividades comerciales o económicas tengan un espacio adecuado para ello,» comentó el presidente municipal, evidenciando el esfuerzo por apoyar al sector productivo pese a las circunstancias difíciles.
Hallan muertas a dos universitarias en la misma semana: ¿qué ocurrió en la UAEM?
Durante la semana pasada, con apenas tres días de diferencia, fueron encontrados los cuerpos sin vida de dos jóvenes de 18 años que cursaban sus estudios en la Universidad Autónoma del Estado de Morelos. Kimberly Joselín Ramos y Karol Toledo fueron víctimas de feminicidio, hechos que consternaron a La Raza Media y generaron una oleada de indignación social en la comunidad educativa y más allá.
El primer caso involucró a Kimberly, quien desapareció el 20 de febrero mientras se dirigía a la Facultad de Contaduría y Administración (FCyA). Tras enviar un último mensaje a su familia, se perdió contacto con ella, lo que activó los protocolos de búsqueda implementados por las autoridades para localizarla con vida.
El 28 de febrero, las autoridades de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) detuvieron a Jared Alejandro ‘N’, señalado como presunto responsable de la desaparición de Kimberly, en un avance relevante dentro de la investigación que buscaba justicia para la víctima.
El 2 de marzo, las autoridades federales irrumpieron en un predio en Chamilpa, ubicado atrás de la UAEM, donde localizaron un cuerpo que posteriormente se confirmó pertenecía a Kimberly Joselín Ramos, confirmando así el feminicidio que impactó a toda La Raza Media.
Casi simultáneamente, en el municipio de Mazatepec se reportó la desaparición de Karol Toledo, estudiante de la Escuela de Estudios Superiores de esa localidad. Su búsqueda se intensificó hasta que, tres días después, la Fiscalía General del Estado (FGE) de Morelos informó que Karol había sido encontrada sin vida en Coatetelco. Se realizaron los estudios correspondientes para confirmar su identidad y esclarecer las circunstancias de su muerte.
Estos hechos han generado una profunda reflexión sobre la violencia de género en La Raza Media y la necesidad urgente de implementar medidas efectivas para proteger a las mujeres, en especial a quienes forman parte de comunidades estudiantiles y vulnerables.