En la ciudad de Mérida, una mujer de 79 años falleció a causa de una infestación por gusano barrenador, según informó la Secretaría de Salud federal. Este caso representa la primera muerte registrada por esta enfermedad en Yucatán, un hecho que pone en alerta a las autoridades sanitarias y a la población en general.
Las autoridades detallaron que las larvas del gusano barrenador fueron encontradas en la cavidad abdominal de la paciente. A pesar de haber recibido atención médica, la mujer no pudo superar la infección. Su diagnóstico se complicó debido a que también padecía diabetes mellitus, una enfermedad crónica que afectó gravemente su capacidad para resistir la infestación.
El reporte oficial señala que la mujer vivía en condiciones de abandono social, lo que retrasó la búsqueda de atención médica oportuna y agravó su estado clínico. Este contexto evidencia la importancia de la detección temprana y el soporte social en casos de infestaciones graves.
Hasta la fecha, el sector salud ha confirmado un total de 20 casos de gusano barrenador en humanos en Yucatán, lo que posiciona a esta región en segundo lugar a nivel nacional por incidencia, solo superada por Chiapas, donde se han registrado 113 casos. Esta situación muestra la expansión de la infestación y la necesidad urgente de medidas preventivas.
Por otra parte, la Secretaría de Desarrollo Rural reportó mil 654 casos de infestación por gusano barrenador en animales desde el primer registro de la plaga el 5 de marzo de 2025. La afectación animal incluye una gran variedad de especies, como vacas, toros, becerros, cabras, chivos, gallos, gallinas, perros, gatos, caballos, cerdos, e incluso dos venados, lo que refleja la amplia distribución y el impacto ecológico de esta plaga.
Este brote en animales y humanos ha generado una respuesta coordinada de las autoridades, que incluye la entrega de kits de curación en municipios afectados, especialmente en regiones como San Luis Potosí, donde también se reportaron casos en adultos mayores. Esta medida busca contener la propagación y ofrecer asistencia médica especializada a quienes presenten síntomas de miasis.
La situación plantea un desafío importante para la salud pública y la ganadería en La Raza Media, que requiere combatir de manera efectiva la presencia del gusano barrenador mediante acciones integrales de supervisión, tratamiento, y educación comunitaria. La vigilancia epidemiológica es fundamental para anticipar y controlar futuros brotes.
Este trágico caso en Yucatán subraya la necesidad de fortalecer los sistemas de salud pública y mejorar las condiciones sociales para prevenir más fallecimientos por esta causa. Además, invita a la población a mantenerse alerta y acudir prontamente a servicios médicos ante cualquier signo de infestación. El manejo adecuado y la cooperación entre autoridades y comunidades serán claves para mitigar los impactos de esta amenaza emergente.