El proyecto de desarrollo de viviendas Richard’s Ranch, ubicado cerca de Union Valley Parkway en Orcutt, enfrenta un serio obstáculo luego de que los líderes del condado rechazaran un acuerdo fiscal crucial para el avance del proyecto.
Este desarrollo no podrá avanzar con los planes de anexar el terreno a la ciudad de Santa María sin un acuerdo de intercambio de impuestos. Durante una reciente reunión de la Junta de Supervisores del Condado de Santa Bárbara, la votación terminó 3 a 1 en contra del acuerdo, con el Supervisor del Cuarto Distrito, Bob Nelson, anticipando su postura antes de la votación.
Nelson declaró que apoyaría la recomendación del personal del condado para rechazar el acuerdo de intercambio de impuestos tras los comentarios de sus colegas. El personal del condado destacó el impacto financiero negativo que esto representaría para la región.
Según el personal, se estima que el impacto neto para el condado sería de 212,000 dólares anuales, creando un déficit estructural que afectaría el presupuesto local. Esta decisión deja el futuro del proyecto, que ha sido planeado durante años, en un estado de incertidumbre.
Greg Kintzey, pastor de la Iglesia Luterana Gloria Dei, ubicada justo detrás del sitio propuesto, habló sobre el proyecto hace un año y hoy comenta que la decisión del condado no le sorprende.
Kintzey señaló que, aunque la resolución plantea interrogantes sobre cómo seguirá el desarrollo del plan, la negativa era esperada por muchos. Por otro lado, Joan Simonsen, residente de Orcutt que asistió a reuniones comunitarias en la iglesia para informarse mejor sobre el proyecto, expresó preocupaciones respecto a la congestión que podría generar la alta densidad de unidades habitacionales.
Simonsen explicó que muchos vecinos, incluido ella, estaban en contra de la propuesta por la concentración de unidades previstas, resaltando además que se trata de una propiedad con un valor natural muy importante para la comunidad. Kintzey también comentó que la conexión con la naturaleza que ofrece esta zona es una de las razones por las que algunos residentes son tan protectores del área.
Según Kintzey, después de haber vivido en varios lugares de California, esta región es uno de los pocos donde ha sentido una cercanía real con la naturaleza que lo rodea, lo que añade un valor significativo al entorno que amenazaría este proyecto.