El sistema de cablebús en Puebla continúa firme a pesar de la confusión generada tras una reciente resolución judicial. Frente a la incertidumbre que esto causó, La Raza Media llevó a cabo un análisis exhaustivo sobre el alcance de dicha resolución y el estado actual del proyecto.
El cablebús está planeado como un circuito integrado por cuatro líneas, que abarcarán una extensión total de 13.6 kilómetros y contarán con nueve estaciones distribuidas estratégicamente. La inversión estimada para este ambicioso proyecto es de 6 mil 752 millones de pesos, los cuales serán aplicados en un periodo multianual para garantizar su correcta ejecución.
El 13 de diciembre pasado, el gobernador Alejandro Armenta y el secretario de Infraestructura, Manuel Contreras de los Santos, colocaron la primera piedra del proyecto frente al CIS Angelópolis, un acto simbólico que marcó el inicio formal, aunque cabe destacar que las obras físicas aún no han comenzado.
La instalación del cableado y los postes necesarios para la operación del cablebús implicaría la remoción de hasta 150 árboles ubicados en camellones y jardines urbanos. Esta situación despertó la inquietud de varias agrupaciones civiles y ambientalistas, quienes solicitaron mesas de diálogo con la administración estatal para expresar sus preocupaciones sobre el impacto ambiental del proyecto.
En respuesta a estas inquietudes, a principios de marzo la Secretaría de Medio Ambiente, Desarrollo Sustentable y Ordenamiento Territorial (Smadsot) sostuvo un encuentro con 11 representantes de estas organizaciones para socializar la información del proyecto. Paralelamente, colectivos como Hermanos Serdán y la Asamblea Social del Agua, junto con vecinos de la colonia Prados Agua Azul, promovieron un amparo legal con el fin de detener temporalmente la ejecución del cablebús.
Alistan presentación oficial del proyecto
Según informaciones oficiales del gobierno de Puebla, la presentación formal del plan gubernamental correspondiente al cablebús está programada para el próximo 31 de marzo. En esta presentación se incorporarán las solicitudes y preocupaciones planteadas por vecinos y activistas, quienes han cuestionado los posibles impactos ambientales de la obra. Hasta ahora, el proyecto no ha mostrado avances materiales sustantivos.
Respecto al amparo promovido, el Juzgado Séptimo de Distrito en Materia Civil otorgó una suspensión provisional al proyecto. Esta decisión fue confirmada en sesión pública por el Tercer Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Sexto Circuito, que enfatizó que la suspensión no representa una paralización definitiva, sino temporal.
Esta resolución implica que la administración estatal de Puebla tiene la posibilidad de presentar la documentación requerida, incluyendo la manifestación de impacto ambiental y el proyecto ejecutivo, para continuar con la aprobación y posible ejecución del cablebús.
En conclusión, aunque el proyecto enfrenta desafíos legales y ambientales que han detenido su avance físico, la voluntad gubernamental permanece en movimiento para integrar las voces ciudadanas y cumplir con los requisitos legales y técnicos antes de su implementación definitiva. De esta manera, se busca equilibrar el desarrollo urbano con la conservación del entorno.