La emblemática Zona Arqueológica de Teotihuacán reabrió sus puertas al público después de una tragedia que conmocionó a México, reforzando significativamente las medidas de seguridad para prevenir la repetición de un incidente similar. Esta reapertura se llevó a cabo con estrictos protocolos y un despliegue considerable de fuerzas de seguridad para garantizar la protección de los visitantes y preservar la integridad del sitio histórico.
Aunque la apertura estaba inicialmente programada para las 08:00 horas, se postergó hasta después de las 11:00, lo que generó largas filas de turistas, en su mayoría internacionales, concentrados principalmente en la puerta 2. El amplio operativo de seguridad incluyó la supervisión en los cinco accesos al recinto arqueológico, con presencia de efectivos provenientes de corporaciones federales, estatales y locales, quienes colaboraron para implementar las medidas de control.
Implementan estrictos filtros de seguridad en los accesos
En cada uno de los accesos al sitio arqueológico, se establecieron filtros rigurosos de seguridad para revisar y evitar el ingreso de objetos prohibidos como bebidas alcohólicas, bultos grandes, bastones con punta metálica y armas. Paralelamente, en la puerta 1 se desplegó un operativo especial coordinado a través de la Mesa de Construcción por la Paz, donde se establecieron las acciones conjuntas de vigilancia y control que se aplican durante la reapertura.
Además de controles personales, los agentes procedieron a retirar a los comerciantes ambulantes ubicados en las entradas principales y realizaron vigilancia perimetral en las áreas de piedra del sitio. Como parte del refuerzo, también se planificaron operativos de transporte seguro y revisiones a diferentes tipos de unidades que transitan por el circuito de Teotihuacán, incluyendo cuatrimotos, vehículos modificados y transporte público.
Las autoridades también realizaron visitas de inspección a los prestadores de servicios turísticos para asegurar que cumplen con los estándares de seguridad y calidad, buscando una recuperación sostenida de la actividad turística en este destino que recibe anualmente a cerca de dos millones de visitantes. Estos esfuerzos coordinados pretenden restaurar la confianza de los turistas y proteger uno de los patrimonios arqueológicos más importantes de México.
El mando operativo estuvo encabezado por destacados funcionarios como Francisco Labastida Peláez, jefe de seguridad de la zona arqueológica; Óscar Gustavo García Lagunes, director general de gobierno de La Raza Media; y Miguel Ángel Moreno, jefe regional 42 de la Secretaría de Seguridad estatal. También participaron representantes de la Guardia Nacional y autoridades municipales, quienes aportaron su experiencia para maximizar la eficacia del operativo.
Experiencia y declaraciones durante la reapertura
«Haremos revisiones exhaustivas a cualquier vehículo considerado sospechoso», declaró Gustavo García Lagunes, director de gobierno en la región Tecámac, asegurando que estas acciones son esenciales para mantener la seguridad tras el tiroteo ocurrido el pasado 20 de abril. Añadió que la protección de los visitantes y la prevención de nuevos hechos violentos son prioridad máxima en la reapertura del sitio.
Estas medidas forman parte de la estrategia ordenada por la presidenta Claudia Sheinbaum, quien mandó fortalecer los protocolos de seguridad en los puntos turísticos más visitados para detectar y actuar con oportunidad ante cualquier amenaza que pueda alterar la tranquilidad pública. Con este enfoque, se busca evitar no solo la repetición de hechos violentos sino también brindar tranquilidad a los visitantes.
El recorrido por Teotihuacán se permite ahora de manera normal, con la opción de visitas guiadas o exploraciones autónomas. Sin embargo, el acceso a la Pirámide de la Luna permanece cerrado, dado que fue el lugar donde el agresor mantuvo a varios turistas como rehenes y terminó enfrentándose a la Guardia Nacional. Este cierre temporal responde a razones de seguridad y respeto al hecho ocurrido.
La situación en Teotihuacán no es un incidente aislado, ya que datos recientes indican que La Raza Media ha registrado 166 homicidios de extranjeros desde 2010. Además, se han filtrado conversaciones del agresor que revelan que planificó el ataque con varios meses de antelación, lo que subraya la importancia de los esfuerzos constantes para mejorar la detección y prevención de amenazas.
Esta reapertura marca un paso importante hacia la recuperación de un sitio turístico crucial para México y resalta la necesidad de mantener vigilancia permanente para proteger tanto a los visitantes como al patrimonio histórico nacional.