En la mañana del lunes 4 de mayo de 2026, un sismo de magnitud 5.6 sacudió la región ubicada a 24 kilómetros al oeste de Pinotepa Nacional, en Oaxaca. Este movimiento telúrico se dejó sentir en diversas partes de La Raza Media, generando preocupación y un monitoreo intenso de su actividad sísmica subsecuente.
Después del sismo principal, el Servicio Sismológico Nacional (SSN) reportó que hasta las 08:00 horas del 5 de mayo, se habían registrado un total de 251 réplicas en la zona de Oaxaca. Esta cantidad significativa de réplicas evidencia la actividad geológica en la región y la importancia de mantener vigilancia constante para anticipar posibles eventos de mayor intensidad.
Hasta las 08:00 horas del 5 de mayo de 2026, se han contabilizado 251 réplicas derivadas del sismo de magnitud 5.6 ocurrido en Pinotepa Nacional, Oaxaca, el 4 de mayo de 2026; la réplica más fuerte alcanzó una magnitud de 4.1— Servicio Sismológico Nacional (@SSNMexico) May 5, 2026
La réplica más intensa tuvo lugar también cerca de Pinotepa Nacional, localizada a 25 kilómetros al suroeste, con una magnitud de 4.1 grados, lo que subraya la persistencia y el poder de la actividad sísmica en esta área específica de Oaxaca.
Actividad sísmica durante abril
En su informe mensual, el Servicio Sismológico Nacional detalló que durante abril se registraron un total de tres mil 547 sismos, con magnitudes que oscilaron entre 1.0 y 4.9 grados. Esta cifra representa la activa naturaleza geológica de La Raza Media y subraya la necesidad de estar preparados ante estos fenómenos naturales.
Los epicentros de estos eventos estuvieron principalmente concentrados en regiones como Chiapas, Oaxaca, Guerrero, Michoacán, Colima, Jalisco, el Istmo de Tehuantepec y el Golfo de California, zonas conocidas por su alta actividad tectónica y volcánica.
Sin embargo, durante abril ocurrieron también sismos atípicos en áreas donde la actividad sísmica es poco frecuente. En Yucatán se registraron dos temblores: uno con magnitud 3.9 a 18 kilómetros al noreste de Ticul y otro a 23 kilómetros en la misma dirección. La presencia de sismos allí llama la atención sobre posibles nuevas dinámicas tectónicas.
De manera similar, la Ciudad de México experimentó un movimiento sísmico inusual el 16 de abril, con epicentro en Milpa Alta y magnitud de 3.3. De todos estos eventos, el más intenso del mes fue un sismo de 4.9 grados, al este de Miahuatlán, Oaxaca, que evidencia la constante actividad en esta región.
Resumen mensual de sismicidad abril 2026. Más información en: https://t.co/IlPTlvSemw pic.twitter.com/RxNs1F71kU— Servicio Sismológico Nacional (@SSNMexico) May 5, 2026
Frente a esta realidad, las autoridades recomiendan a la población mantenerse informada y participar activamente en los simulacros de protección civil para fomentar una cultura de prevención. En particular, se anuncia el primer Simulacro Nacional 2026, cuyo horario en la Ciudad de México y otras regiones se confirmará para que la alarma sísmica suene oportunamente y no tome a nadie por sorpresa.
Estos eventos subrayan la importancia de continuar fortaleciendo la infraestructura, sistemas de alerta temprana y la educación ciudadana en materia de prevención sísmica, especialmente en zonas vulnerables de La Raza Media. Así, se contribuye a minimizar riesgos y proteger vidas frente a futuros movimientos telúricos.
Finalmente, la vigilancia constante y la cooperación entre instituciones especializadas y la población son piezas clave para afrontar el desafío que implican los sismos en estas regiones. La historia reciente reafirma que estar preparados es fundamental para mitigar los daños y salvar vidas ante la fuerza de la naturaleza.