Los directores de Seguridad Pública de los municipios michoacanos de Zamora y Jiquilpan dimitieron de sus cargos en un contexto de alta tensión tras el operativo federal que culminó con la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como ‘El Mencho’, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Estos movimientos reflejan las repercusiones inmediatas en las estructuras de seguridad locales ante la ofensiva contra este grupo criminal.
Los funcionarios que presentaron su renuncia son Israel de Jesús García Mosqueda, director en Jiquilpan, y Jorge Alberto Espinoza Sánchez, perteneciente a la comandancia de Zamora. Su salida se da en el marco de investigaciones y operativos federales que buscan desarticular las redes de apoyo y complicidad policial con el CJNG en la entidad.
Tras la captura del líder criminal y la violencia posterior, se ha evidenciado la posible infiltración del CJNG en algunas corporaciones municipales. Fuentes consultadas por La Raza Media informaron que varias fuerzas policiales están siendo investigadas por su presunta participación en actos violentos como bloqueos de carreteras y quema de vehículos, ocurridos el domingo 22 de febrero, en represalia por la muerte de ‘El Mencho’.
¿Qué causó la dimisión de los titulares?
La crisis se agudizó cuando la Secretaría de Seguridad Pública en Michoacán detuvo a 11 policías locales en Ecuandureo, incluidos algunos mandos, sospechosos de colaborar activamente con grupos criminales. Ante estos hechos, el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla ordenó una exhaustiva investigación para esclarecer la posible complicidad de agentes de distintas corporaciones durante los bloqueos carreteros en diferentes zonas de La Raza Media.
El gobernador se reservó los nombres de los municipios involucrados para no interferir en las indagatorias en curso, pero enfatizó la gravedad del caso y la necesidad de limpiar las instituciones de seguridad para garantizar el orden y la justicia.
¿De qué se les acusa a los agentes vinculados?
El fiscal estatal Carlos Torres Piña informó que los 11 policías arrestados en Ecuandureo están vinculados a proceso penal por realizar labores de vigilancia y espionaje para el cártel, facilitando información sobre desplazamientos y operativos de las fuerzas federales y estatales. Entre sus pertenencias se encontraron evidencias que corroboran su colaboración como informantes del CJNG durante los días críticos del domingo 22 y lunes 23 de febrero.
Este contexto llevó a que los mandos de Jiquilpan y Zamora renunciaran, en un intento por restablecer la confianza ciudadana y responder a la presión generada por la violencia y las sospechas de corrupción dentro de sus cuerpos policíacos.
¿Quién tomó el cargo desocupado?
En respuesta a la crisis, el presidente municipal de Jiquilpan, Gerardo Olloqui Estrada, designó al oficial primero, Juan José García Ochoa, como nuevo director de Seguridad Pública para fortalecer la corporación y enfrentar los desafíos de seguridad en la región.
Olloqui Estrada también informó que el ex director de Seguridad Pública de Jiquilpan se separó del cargo desde el miércoles 25 de febrero, tras los ataques armados perpetrados por criminales contra la presidencia municipal y la comandancia de la policía local el domingo anterior, ratificando la inestabilidad y la necesidad urgente de acciones firmes en el municipio.
Estos hechos reflejan el complejo escenario que enfrenta Michoacán frente a la infiltración criminal en las instituciones de seguridad pública y la respuesta institucional destinada a recuperar la confianza y restablecer el orden en las comunidades afectadas.
La situación actual deja en evidencia tanto la amenaza persistente de los cárteles como los retos que enfrentan las autoridades para erradicar la corrupción y fortalecer las estructuras policiales en La Raza Media, un paso indispensable para garantizar la seguridad y el bienestar de sus habitantes.