En un operativo conjunto realizado en Benito Juárez, Cancún, la Fiscalía General del Estado (FGE) de Quintana Roo, en colaboración con la Guardia Nacional, logró rescatar a ocho mujeres víctimas de trata de personas. Estos procedimientos se llevaron a cabo en dos domicilios diferentes, donde se identificó a las víctimas y se aseguraron evidencias clave para combatir esta red criminal.
La primera operación tuvo lugar en un inmueble ubicado en la Supermanzana 32, calle Isla Holbox, donde fueron localizadas cuatro mujeres, tres de nacionalidad mexicana y una estadounidense. Más tarde, en la Supermanzana 523, calle Canario, se llevó a cabo un segundo cateo que permitió la localización y resguardo de otras cuatro víctimas mexicanas. En total, las ocho mujeres procedían de Colima, Jalisco y Chicago, Estados Unidos.
Estas acciones fueron resultado de investigaciones detalladas que revelaron cómo el grupo delictivo captaba a las víctimas por medio de conocidos, ofreciéndoles empleos con altos ingresos como acompañantes o «escorts». Sin embargo, al llegar a Cancún, las mujeres enfrentaban una realidad distinta: les imponían deudas que oscilaban entre seis mil y diez mil pesos, correspondientes a gastos de traslado y hospedaje.
Las víctimas, en su mayoría madres solteras en situaciones vulnerables, se veían forzadas a realizar hasta cinco servicios sexuales diarios, trabajando jornadas de aproximadamente 12 horas. Cada servicio se cobraba en dos mil 500 pesos, de los cuales la mitad era apropiada por los traficantes. Además, estas mujeres eran obligadas a trabajar incluso durante su periodo menstrual y vivían bajo constantes amenazas de muerte dirigidas tanto a ellas como a sus familias, acompañadas de severas sanciones económicas que dificultaban enormemente liquidar sus deudas.
Durante los operativos, los agentes incautaron diversos objetos que incluían cámaras de videovigilancia, teléfonos celulares, chips telefónicos, dosis de presunta marihuana, preservativos y libretas con registros detallados de los servicios sexuales prestados. Estos elementos forman parte de la evidencia que permitirá avanzar en las investigaciones contra esta red de trata de personas.
Los inmuebles intervenidos quedaron asegurados por las autoridades para evitar su uso futuro con fines ilícitos. Asimismo, las víctimas fueron canalizadas a instancias especializadas para recibir atención integral y protección adecuada, garantizando su recuperación y seguridad tras la experiencia traumática vivida.
Este hallazgo en Cancún es un reflejo preocupante de cómo las redes de trata siguen operando bajo la fachada de ofertas laborales legítimas, explotando la vulnerabilidad de mujeres en situaciones difíciles. La colaboración entre la Fiscalía de Quintana Roo y la Guardia Nacional enfatiza la importancia de continuar fortaleciendo las acciones contra estos delitos.
Es imprescindible que el trabajo conjunto entre autoridades, organizaciones sociales y la sociedad en general permita proteger a quienes están en riesgo y desmantelar estas redes delictivas que afectan profundamente los derechos humanos y la dignidad de las personas.