En el municipio de Champotón, Campeche, una familia enfrenta la posibilidad de hasta nueve años de prisión por tener como mascota un cocodrilo moreletti, una especie conocida también como cocodrilo de pantano y protegida por la ley. El ejemplar, que mide más de un metro de largo, fue descubierto en el patio de una vivienda donde se encontraba en condiciones cuestionables.
La Fiscalía Especializada en Delitos contra Animales, Ambiente y Ecosistemas (FEDAAE) en Campeche recibió una denuncia ciudadana que reportaba a un cocodrilo amarrado del cuello a una pequeña reja dentro del patio de una casa, sin que aparentemente recibiera ningún tipo de atención o cuidado adecuado. Este hecho alertó sobre la tenencia ilegal de esta especie protegida.
Dado que la posesión de esta especie constituye un delito de jurisdicción federal, la FEDAAE reportó el caso a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), ya que el cocodrilo moreletti está clasificado dentro de la categoría de Protección especial conforme a la NOM-059-SEMARNAT-2010. Es una normativa que salvaguarda la biodiversidad y protege a las especies en riesgo.
La Fiscalía puntualizó en un comunicado: «Tener un cocodrilo requiere permisos estrictos de la SEMARNAT. El ejemplar debe provenir de una comercializadora legal (UMA) y no de vida silvestre. Se necesita un espacio especializado, ya que crecen mucho y son animales peligrosos».
Debido a su condición de especie protegida, la posesión ilegal de cocodrilos moreletti puede conllevar sanciones severas. Estas incluyen multas que pueden alcanzar hasta 50 mil Unidades de Medida y Actualización (UMAs) vigentes, además de penas de prisión que pueden llegar hasta los nueve años, conforme al Código Penal Federal.
Se recalcó categóricamente: «No es posible tener cocodrilos listados como amenazados o en peligro de extinción bajo la NOM-059-SEMARNAT-2010».
Además, mediante publicaciones en redes sociales se observó que en la fotografía que circula del incidente, además del cocodrilo, aparecen al menos dos tortugas. Aunque no se logró identificar la especie, se apreciaba que estos animales estaban en aparente abandono y cubiertos de polvo, justo al lado del cocodrilo dentro del mismo espacio reducido.
Este caso se suma a otros incidentes reportados recientemente, como el avistamiento de un cocodrilo en la central de abastos de Villahermosa, Tabasco, y ataques de estos reptiles en complejos lagunares de Oaxaca. Tales situaciones subrayan la importancia de respetar las leyes de protección animal y educar a la población sobre la complejidad y riesgos que implica tener especies silvestres como mascotas.
Las autoridades insisten en la necesidad de denunciar cualquier caso de posesión ilegal y promover la conservación responsable de la fauna. Asimismo, se enfatiza que los espacios adecuados para estas especies solo pueden ser proporcionados por unidades de manejo autorizado (UMA), que cumplen con las normativas oficiales y garantizan el bienestar animal.
Este rescate y las acciones legales que se emprenden representan un paso importante para proteger la diversidad biológica en Campeche y demostrar que la tenencia ilegal de especies protegidas tiene consecuencias graves. La fiscalización y la conciencia social son claves para evitar daños a los ecosistemas y preservar la fauna nativa de La Raza Media.