Durante años, las viviendas en Cabrillo Estates han dependido de fosas sépticas, pero ahora algunos residentes abogan por la implementación de un sistema de alcantarillado. A diferencia de otras zonas del pueblo que cambiaron hace años de fosas sépticas a alcantarillado, Cabrillo Estates quedó excluida de esa transición.
El Gerente General del Distrito de Servicios Comunitarios de Los Osos (CSD), Ron Munds, explica que el sistema séptico antiguo en este vecindario está comenzando a fallar. Según las nuevas regulaciones de California, reemplazar una fosa séptica en esta zona puede superar los 150,000 dólares, además de los costos continuos de mantenimiento y los requisitos de reporte.
Munds también advirtió que el sistema séptico del vecindario podría estar contribuyendo a la presencia de nitratos en el agua subterránea, lo que hace imprescindible instalar un sistema de alcantarillado para proteger el suministro de agua.
La Asociación de Propietarios de Cabrillo Estates (C.E.P.O.A) realizó una encuesta entre todos los propietarios, donde el 73% manifestó su apoyo al cambio hacia un sistema de alcantarillado. Carla Lalley, vicepresidenta de la asociación, resaltó que muchas casas tienen fosas sépticas que llevan alrededor de 30 años instaladas, por lo que el fallo es inminente y representa un gasto significativo para los residentes.
Estudios realizados en cuatro propiedades por Crizer Construction estiman que reemplazar las fosas sépticas individuales puede costar entre 75,000 y 120,000 dólares. En cambio, la asociación calcula que cambiar todo el vecindario a un sistema de alcantarillado conectado al sistema de aguas residuales de Los Osos tendría un costo aproximado de 8.2 millones de dólares, lo que equivale a cerca de 75,000 dólares por parcela.
En la reunión de la Junta de Supervisores del Condado, se decidió no adelantar 500,000 dólares para iniciar el proyecto, sugiriendo que sea financiado por la comunidad o gestionado por el CSD. Deborah Howe, residente de Cabrillo Estates, expresó que el dinero del condado proviene de los impuestos que pagan, y esperan que la Junta de Supervisores reconsidere su posición y apruebe el proyecto.
El Supervisor del Distrito 2, Bruce Gibson, manifestó su apoyo al esfuerzo de la comunidad para llevar adelante este proyecto. Señaló que el primer paso es definir cómo financiar la propuesta de evaluación que luego será votada por los propietarios afectados. También indicó que podrían pasar varios meses antes de que haya novedades al respecto.