El pasado 5 de abril, una intensa lluvia acompañada de fuertes vientos causó diversos daños en la zona centro de Torreón, afectando especialmente a la parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe, la primera iglesia católica establecida en la ciudad. Estos fenómenos meteorológicos provocaron que el decorado de las torres de este emblemático templo fuera arrancado, generando la necesidad de una intervención inmediata para su restauración.
José Francisco Aguilar Moreno, delegado del Centro INAH Coahuila, explicó en una entrevista telefónica que para llevar a cabo los trabajos de reparación se activó el Seguro de Bienes Nacionales. Gracias a esto, una empresa especializada ya comenzó las labores necesarias para devolver la belleza y el esplendor al edificio religioso, preservando su valor histórico y arquitectónico.
Este tipo de seguro cubre daños en monumentos históricos, propiedades federales y sitios arqueológicos, permitiendo así que se protejan adecuadamente los bienes patrimoniales ante eventos excepcionales como los ocurridos recientemente. Aguilar Moreno afirmó que los trabajos de restauración comenzaron la semana pasada y se estima que podrían durar un par de semanas, por lo que la comunidad podrá notar operarios trabajando en las torres durante este periodo.
«Queremos que la gente esté al tanto de que habrá personal trabajando en las torres de la iglesia y que estas acciones son para proteger el patrimonio debido a las lluvias y los vientos inusuales que causaron la caída de los azulejos cerámicos que decoran las torres», destacó el delegado.
Originalmente, las torres estaban revestidas con azulejos de talavera, sin embargo, en tiempos anteriores la administración de la parroquia los cubrió con otro tipo de material. Al solicitar la intervención del seguro, la intención inicial era restaurar las torres al estado original quitando el recubrimiento actual, pero se descubrió que los azulejos de talavera habían sido dañados para permitir la adhesión del recubrimiento más reciente.
Actualmente, el plan es recuperar todas las piezas faltantes, consolidar los pretiles y buscar métodos para evitar que el agua vuelva a infiltrarse en las torres. Aunque no se revelaron detalles precisos del monto del seguro, Aguilar Moreno estimó que la inversión que se está realizando ronda los 300 mil pesos, reflejando el compromiso por mantener el patrimonio en óptimas condiciones.
La parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe tiene un valor histórico significativo, ya que fue la primera iglesia fundada en Torreón. Según información de la Diócesis de Torreón, antes de 1888 existía en ese sitio una capilla donde los fieles acudían a escuchar la misa que celebraba el sacerdote Francisco Rojas Murga, quien se trasladaba desde Matamoros para atender a la comunidad.
En sus orígenes, Torreón fue un rancho y hacienda, y fue hasta 1893 cuando recibió el título de villa. Ese mismo año, la recién formada Diócesis de Saltillo nombró a su primer obispo, Santiago Garza Zambrano, quien comenzó una serie de visitas pastorales en la región. Durante su llegada a Torreón en 1894, el obispo se reunió con los residentes, quienes manifestaron la necesidad espiritual de contar con un espacio digno para la comunión religiosa.
El obispo Garza Zambrano manifestó su intención de construir una parroquia en el lugar de la antigua capilla, ya que el terreno pertenecía a la diócesis gracias a donaciones realizadas por los fieles, liderados por Andrés Eppen. Así se sentaron las bases para la formación de uno de los sitios más emblemáticos y representativos de la fe en la ciudad.