En San Agustín Amatengo, Oaxaca, la presidenta municipal, Italy Sarai Juárez Arma, fue retenida por habitantes de la comunidad debido a acusaciones de presuntos desvíos millonarios de recursos públicos. Los pobladores exigen que la alcaldesa explique y justifique el destino de aproximadamente 300 millones de pesos que estaban destinados a obras sociales, pues hasta ahora no se ha dado cuenta clara sobre el uso de esos recursos.
Durante la mañana de la jornada, regidoras pertenecientes a la oposición procedieron a sellar las puertas de la Cámara de Diputados en protesta, demandando una auditoría exhaustiva para esclarecer la gestión de Juárez Arma. Las acusaciones señalan que, además de desviar fondos públicos para proyectos sociales, la alcaldesa habría utilizado parte del dinero para la compra de bienes personales de lujo, incluyendo una camioneta y la apertura de un restaurante.
En circunstancias relacionadas, se informó sobre la muerte de dos niñas migrantes al caer en una cisterna en un albergue en Oaxaca, hecho que produjo la destitución de tres funcionarias. En cuanto a la alcaldesa, las concejalas mencionan que durante el último año y tres meses, la presidenta municipal no ha convocado a sesiones de Cabildo ni ha presentado informes ni cuentas sobre el manejo de 350 millones de pesos recibidos por la Federación, lo que agrava las sospechas de manejo irregular. Por ello, pidieron la intervención formal de la Auditoría Superior de Fiscalización y revelaron que ya existe una denuncia ante la Fiscalía Anticorrupción contra la alcaldesa por malversación de fondos.
Asimismo, se denuncia que la alcaldesa hace uso de sus influencias para evitar presentarse ante los legisladores, asegurando protección directa del diputado del Partido del Trabajo (PT), Benjamín Robles Montoya, lo cual dificulta la supervisión y la transparencia en su gestión pública.
Otras denuncias apuntan que Italy Sarai Juárez Arma mantiene bajo su control los sellos oficiales de la Sindicatura y Tesorería, lo que le permite cobrar por sí misma los fondos federales destinados al municipio, al mismo tiempo que guarda las contraseñas de las cuentas bancarias municipales, restringiendo el acceso a otros funcionarios.
Las regidoras en resistencia pertenecen a los partidos Morena y PT, y son responsables de las áreas vitales de Obras, Hacienda, Panteones, Salud, Fomento Social y Servicios Primarios. Para demandar transparencia, mantuvieron sellada la sede del Congreso local durante cuatro horas, periodo en el que insistieron para que la presidenta municipal compareciera y aclarara el uso de los recursos y atendiera la problemática social que aqueja al municipio.
Tras culminar su informe ante el pleno, la alcaldesa fue interceptada por habitantes y concejales del municipio, quienes la subieron a la fuerza a una ambulancia y la trasladaron hasta la cabecera municipal, donde se prepara una asamblea comunitaria para definir su posible destitución como máxima autoridad del municipio.
Historia negra de un pueblo
San Agustín Amatengo ha tenido una trayectoria llena de conflictos, marcada por episodios violentos y actos de corrupción en la última década. En 2011, un regidor del municipio fue arrestado por su probable participación en un triple homicidio, lo cual generó gran conmoción social. Otro caso emblemático fue en 2004, cuando se dio a conocer el fenómeno del «alcalde zombie»: Leninguer Raymundo Carballido Morales, quien simuló su fallecimiento con el fin de evadir su obligación de rendir cuentas sobre recursos públicos. En ese incidente, un oficial mayor del Registro Civil fue detenido por expedir un acta de defunción falsa, involucrándose en el fraude documental.