Después de una violenta confrontación entre dos estudiantes de la Secundaria General Centenario de la Revolución Mexicana en Gómez Palacio, las autoridades educativas han comenzado el proceso de reubicación de ambas adolescentes, quienes tienen 13 años, para evitar que el conflicto escale aún más en el entorno escolar. Esta medida busca garantizar la seguridad y el bienestar de toda la comunidad educativa.
El incidente ocurrió en la mañana del jueves dentro del plantel ubicado en el bulevar Refugio, en el Fraccionamiento Villa Las Noas de Gómez Palacio. La Fiscalía emitió un informe detallando que la riña involucró el uso de armas blancas, lo que provocó heridas superficiales a una de las alumnas. Esta joven requirió traslado inmediato a la Clínica 51 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) para recibir atención médica especializada.
En el contexto de la investigación, Fernando Ulises Adame de León, subsecretario de Educación para la Región Laguna Durango, informó que ambas estudiantes mantenían conflictos previos desde hacía algún tiempo. Sin embargo, aún no se determina si estos pleitos ocurrían exclusivamente dentro de la escuela o si también se extendían al entorno de su colonia.
“Las alumnas se agredieron y una de ellas sacó un arma blanca, primero hirió a la otra en la ceja, después la atacó en la parte posterior del cuello y finalmente en la espalda”, explicó Ulises Adame, describiendo con detalle la gravedad del altercado.
Ante la violencia de la situación, el personal docente intervino rápidamente para separar a las jóvenes y solicitar asistencia de emergencia mediante el número 911. Poco después, elementos de Seguridad Pública llegaron al lugar y aplicaron los protocolos establecidos para casos como este. Además, la alumna que fue herida fue trasladada por el Grupo Violeta para que inicie el proceso legal y la investigación correspondiente.
Protocolo y medidas frente al conflicto
Las autoridades educativas reiteraron que, dado que la expulsión ya no forma parte de las políticas de la Nueva Escuela Mexicana, se opta por reubicar a las alumnas en distintos centros escolares, acompañando esta acción con un seguimiento y tratamiento adecuados para abordar la raíz del problema. Esta estrategia integral persigue no solo resolver el conflicto inmediato, sino también prevenir futuros enfrentamientos.
Ulises Adame aprovechó para hacer un llamado contundente a los padres de familia, instándolos a revisar periódicamente las mochilas de sus hijos en casa para evitar el ingreso de objetos peligrosos a las escuelas.
“Nosotros no tenemos la capacidad para revisar las mochilas a diario, porque no está permitido que toquemos directamente las pertenencias; esa responsabilidad debe recaer en los padres”, puntualizó.
Destacó además la dificultad operativa de implementar un programa como «Mochila Segura» de manera efectiva en las escuelas, ya que según el subsecretario, en un plantel con veinte grupos, sería necesario que los padres revisen simultáneamente todas las mochilas, lo cual representa un gran reto debido a sus múltiples responsabilidades fuera del hogar.
Finalmente, Ulises Adame subrayó que las circunstancias actuales exigen que las autoridades adopten medidas más estrictas dentro de las instituciones educativas para garantizar la seguridad de los estudiantes. En respuesta a incidentes recientes que incluyen amenazas de balaceras, se está considerando la instalación de arcos detectores de metales en las entradas de las escuelas como una alternativa para impedir el ingreso de armas.
Estas medidas reflejan un esfuerzo por crear entornos escolares más seguros y pacíficos, reconociendo la importancia de la colaboración entre autoridades, padres y comunidad educativa para afrontar los desafíos de la violencia escolar y proteger a los estudiantes en La Raza Media.