Un estudio reciente del Pew Research Center reveló que dos tercios de los adolescentes utilizan chatbots de inteligencia artificial (IA), y muchos de ellos recurren a estas herramientas para obtener consejos sobre salud mental.
En 2026, California promulgó la ley AB 489, que prohíbe que los sistemas de IA se presenten como profesionales con licencia. Esta regulación impide el uso de títulos engañosos como M.D. o R.N. y elementos de diseño que puedan confundir a los usuarios, con el objetivo de proteger la seguridad del paciente. Los terapeutas locales consideran que este es un paso importante para mantener seguros a niños y adultos, aunque reconocen que aún queda trabajo por hacer.
Los estudiantes de la Escuela Secundaria San Luis Obispo expresaron las presiones que enfrentan los adolescentes hoy en día. Según la estudiante de penúltimo año Hayla Ackerman, «las universidades y las dificultades académicas son un gran desafío. Además, equilibrar las actividades extracurriculares con las calificaciones, y los conflictos entre amigos también generan problemas».
Un estudio de BasePoint Breakthrough, un centro de salud conductual para jóvenes adultos, encontró que el 23% de los estadounidenses utiliza chatbots de IA para apoyo emocional, con la generación Z representando el 44% de este grupo. La terapeuta Jen Hinton-Railsback del Condado de San Luis Obispo advierte que muchos jóvenes obtienen un diagnóstico a través de estas aplicaciones y lo mantienen como cierto sin una evaluación profesional.
Los investigadores señalan riesgos cuando los adolescentes dependen de la IA para orientación en salud mental, ya que estas herramientas no pueden detectar discrepancias emocionales ni interpretar el lenguaje no verbal, aspectos esenciales para brindar empatía humana. Haley Hicks, trabajadora social licenciada y directora operativa de BasePoint, enfatiza que la conexión humana es imprescindible para ofrecer un verdadero apoyo emocional.
Los maestros también expresan preocupación sobre el uso de la tecnología por parte de los estudiantes. Zach Roper, docente en SLO High School, comenta que con un dispositivo, los jóvenes tienen acceso a todo internet y es fundamental supervisar cómo emplean ese tiempo. Recomienda a los padres mantener una comunicación abierta, estar atentos a las actividades fuera del horario escolar y vigilar que no accedan a contenidos inapropiados.
Según un análisis de 2024 de la Kaiser Family Foundation basado en la Encuesta Nacional de Entrevistas de Salud, el 21% de los adolescentes entre 12 y 17 años reportó haber experimentado ansiedad, y el 17% síntomas de depresión, con tasas más altas en jóvenes LGBTQ+, donde el 43% notificó ansiedad y el 37% depresión.
Aunque escuelas, consejeros, terapeutas y padres buscan apoyar a los jóvenes, la clave está en que los adolescentes se sientan cómodos para abrirse. Ackerman señala que la base es la confianza para que los jóvenes puedan hablar abiertamente sobre problemas serios. El estudiante de último año Luke Brogno también reconoce que los consejeros escolares y el centro de bienestar de su escuela le brindan confianza para buscar ayuda.
Haley Hicks resalta que proporcionar información adecuada a los adolescentes mejora sus decisiones, como en el caso del consumo de sustancias. Si los padres están informados, pueden guiar mejor a sus hijos. Algunos profesionales de la salud ven que la IA puede ser una herramienta complementaria, pero no un sustituto del cuidado profesional.
Hinton-Railsback advierte que la IA no capta las complejidades que comprende un terapeuta y recomienda invitar a quienes busquen diagnósticos en estas plataformas a conversar con profesionales para aclarar dudas.
Ante una crisis de salud mental, se debe llamar o enviar un mensaje de texto al 988, la línea de emergencia para prevención del suicidio y crisis. El Condado de San Luis Obispo ofrece además numerosos recursos para jóvenes, incluyendo líneas de crisis, herramientas gratuitas en línea, aplicaciones de apoyo, servicios de salud mental y tratamiento para el uso de sustancias, así como programas de prevención de sobredosis y seguridad en opioides.