El robo de carga en las carreteras mexicanas sigue siendo un problema crítico para el sector logístico en 2025, concentrándose principalmente en diez entidades que reúnen la mayoría de los incidentes. La empresa especializada en gestión de riesgos, Overhaul, reportó que estas regiones representan hasta el 82 por ciento de los delitos, con el Estado de México y Puebla encabezando la lista. Este fenómeno pone en riesgo la cadena de suministro y afecta gravemente la seguridad de las rutas comerciales.
Durante una conferencia, Luis Enrique Villatoro Martínez, director de Seguridad e Inteligencia para América Latina en Overhaul, señaló que además de las dos entidades mencionadas, las otras regiones que también se encuentran entre las más afectadas son Guanajuato, San Luis Potosí, Jalisco, Michoacán e Hidalgo. Asimismo, Veracruz, Querétaro y Nuevo León completan el grupo de zonas donde se concentran los robos de carga, evidenciando un patrón regional significativo en el problema.
El contexto de esta problemática responde a diversos factores que facilitan la incidencia delictiva en las carreteras, entre ellos la vulnerabilidad en puntos críticos de vigilancia y la alta circulación de mercancías valiosas. Según el director, gran parte de estos incidentes están asociados con actos violentos, creando un ambiente de inseguridad que impacta directamente en la logística y el desarrollo económico.
«El robo de carga persiste como uno de los principales desafíos que afectan las cadenas logísticas en el país. Según reportes del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP), el 82 por ciento de los robos a transportistas involucraron algún tipo de violencia, lo que indica que en ocho de cada diez incidentes ocurrió una conducta violenta», destacó Villatoro Martínez.
En respuesta a esta situación, Overhaul ha fortalecido vínculos con autoridades a nivel federal, estatal y municipal, además de conformar alianzas estratégicas con agrupaciones sectoriales como la Asociación Nacional de Rastreo y Protección Vehicular. También mantienen colaboración con concesionarias de vías principales, incluyendo a la empresa Aleatica, para mejorar los esquemas de vigilancia y protección en las rutas más vulnerables.
¿Cuándo suceden estos delitos?
En cuanto a la temporalidad, Luis Villatoro indicó que el 83 por ciento de los robos se desarrollan durante días laborales, con un aumento considerable desde el martes hasta el viernes. Este patrón coincide con las tendencias observadas en 2024, confirmando que los días hábiles son los periodos de mayor riesgo para el transporte de carga.
Respecto al horario, el lapso nocturno, entre las 18:00 y la medianoche, representa el momento con más incidentes, con un 33 por ciento de los robos. Le sigue el turno matutino, de 06:00 a 12:00 horas, con un 28 por ciento, mientras que el turno vespertino, de 12:00 a 18:00 horas, mantiene un 20 por ciento, sin cambios respecto al año anterior.
«Los casos reportados en las horas de la tarde tampoco mostraron variación frente a 2024, sumando una quinta parte del total de robos», agregó Villatoro.
¿Qué mercancías son las más vulnerables?
El director de Seguridad e Inteligencia detalló que las cinco categorías de mercancías más robadas en 2025 fueron: alimentos y bebidas (31 por ciento), construcción e industrial (8 por ciento), autos y partes (8 por ciento), misceláneos (8 por ciento) y combustibles (7 por ciento). Estas cifras reflejan las prioridades delictivas en función del valor y la facilidad para su venta.
«Al analizar la distribución comparativa con 2024, los sectores que más aumentaron sus robos fueron autopartes, combustibles y electrónicos», explicó Villatoro.
En particular, el robo de autos y partes incrementó en tres puntos porcentuales, concentrándose en llantas, refacciones, así como en camionetas pickup y SUVs, los vehículos preferidos por los delincuentes. El sector de combustibles mostró un crecimiento similar, con gasolina y diésel como los productos más sustraídos.
El ámbito de los electrónicos también reportó un aumento de dos puntos porcentuales, destacando el hurto de televisores, teléfonos celulares y consolas de videojuegos, lo que señala la alta demanda de estos bienes en el mercado ilícito.
Frente a esta situación, los transportistas mantienen una alerta constante, intensificando medidas de prevención y trabajando en conjunto con autoridades y empresas especializadas para reducir el impacto de estos delitos que afectan la operación logística nacional.