Han transcurrido seis años desde que Karina Michell Campos sufrió un grave accidente provocado por un conductor en estado de ebriedad, y su batalla legal para obtener una reparación justa por los daños sufridos continúa sin resolverse plenamente. Aunque un juez federal ordenó que se le otorgue una indemnización de 13 millones de pesos, la joven aún no recibe el pago correspondiente, y el responsable sigue en libertad, evidenciando la lentitud y complejidad del sistema judicial en estos casos.
¿Cómo sucedió el accidente?
En 2019, Karina se dirigía a la universidad para presentar un examen de admisión cuando viajaba como pasajera en un taxi de aplicación. De manera inesperada, un automovilista en estado de ebriedad impactó el vehículo por detrás, provocando un accidente que cambiaría su vida para siempre. El responsable fue identificado como Armando Partida González, ingeniero electrónico y empleado de la empresa Samsung en Tijuana, Baja California.
Este hecho trágico derivó en daños físicos severos para Karina, quien sufrió una lesión medular, fracturas en la tibia y el peroné, y una ruptura del bazo que obligó a que fuese extraído de emergencia. Desde aquel momento, vive con paraplejia y requiere cuidados permanentes, incluyendo terapias constantes, cirugías y equipo médico especializado para poder sobrellevar su condición.
«Han pasado ya seis años desde que espero una respuesta de justicia. Aunque hay una sentencia, el responsable no ha cumplido con lo que se ordenó», declaró Karina con la firmeza de quien ha sostenido una lucha prolongada sin descanso.
El proceso legal ha estado marcado por resoluciones contradictorias que dificultan el avance. En 2024, tras una apelación, magistrados del Poder Judicial en Baja California redujeron de manera significativa la reparación del daño a sólo 34 mil pesos, una cantidad insuficiente para cubrir las necesidades médicas de Karina. Ante esta injusta decisión, sus abogados interpusieron una impugnación.
Finalmente, el 23 de enero un juez federal concedió un amparo directo y ordenó a la Quinta Sala modificar la resolución previa, garantizando un pago de 13 millones de pesos enfocado en cubrir las terapias físicas, el equipo médico y la atención especializada que Karina requerirá de por vida debido a las secuelas del accidente.
Responsable sigue en libertad
A pesar del fallo favorable y la orden judicial de indemnización, el responsable del accidente no ha acatado la sentencia ni se ha presentado ante la autoridad para hacer frente a sus obligaciones legales. Esta situación mantiene a Karina y a su familia en una constante incertidumbre y frustración.
En los días próximos, se celebrará una audiencia para resolver esta falta de comparecencia. De no presentarse el imputado, el juez tiene la facultad de emitir una orden de aprehensión para asegurar que cumpla con la justicia. Sin embargo, esta medida no repara el daño físico y emocional que Karina enfrenta desde hace seis años.
Este caso no solo evidencia la vulnerabilidad a la que quedan expuestas las víctimas de accidentes provocados por conductores ebrios, sino también las deficiencias en el sistema judicial que alargan procesos y retrasan la entrega de justicia y recursos necesarios para la recuperación integral.
Karina sigue luchando no solo contra las secuelas físicas del accidente, sino también contra un arduo proceso judicial y la espera de que se haga justicia real, algo que salva vidas y dignidades pero que en ocasiones parece lejano e inalcanzable.