La industria de la masa y la tortilla en la Comarca Lagunera se encuentra en un escenario desafiante debido al aumento en los costos de producción, especialmente en insumos esenciales como el gas, la energía eléctrica y la mayor carga laboral provocada por recientes reformas. A pesar de estas dificultades, los productores han decidido preservar los precios al consumidor estables durante los primeros meses del año, informó José Guadalupe de la Torre Nava, presidente de la Unión Regional de la Industria de la Masa y la Tortilla.
Según explicó, aunque algunos establecimientos aplicaron ajustes mínimos a finales del año pasado y principios de 2026, en la actualidad no existen condiciones que justifiquen un nuevo incremento generalizado en los precios. Esto da un respiro a los consumidores locales, quienes han visto afectados sus presupuestos por la inflación y alza en otros productos esenciales.
Presión en costos de producción
«Estamos manteniendo el precio de la tortilla. Por el momento no hay una razón contundente para aumentarlo, aunque cada productor tiene la libertad de ajustarlo según los costos que enfrenta en su negocio», afirmó De la Torre Nava.
Un factor clave que ha contribuido a esta estabilidad es la reducción en el precio internacional del maíz, que actualmente ronda los 3 mil pesos por tonelada. No obstante, esta baja repercute negativamente en los productores agrícolas, quienes lidian con el aumento en combustibles como el diésel, fertilizantes y semillas, generando un panorama complejo para el sector agrícola.
En la Comarca Lagunera, el costo del maíz es significativamente más alto porque la región no produce este grano, sino que debe ser importado de otras regiones como Sinaloa, Chihuahua y el Bajío. Esto incrementa el precio hasta alcanzar entre 7 mil 600 y 8 mil pesos por tonelada, lo que explica por qué el precio de la tortilla en la zona es más elevado en comparación con otras partes del país.
Actualmente, el precio del kilo de tortilla en Torreón fluctúa entre 24 y 30 pesos, variando según la zona y los costos de cada establecimiento, reflejando la complejidad de mantener precios accesibles frente al aumento de insumos y gastos operativos.
Calidad y competencia en el mercado
José Guadalupe de la Torre Nava resaltó que en La Laguna domina la producción de tortilla a base de maíz nixtamalizado, un proceso tradicional que utiliza únicamente agua, cal y el maíz, lo que asegura una mayor calidad y un mejor valor nutricional frente a las tortillas elaboradas con harinas industrializadas.
«Las harinas contienen mejoradores, blanqueadores y diversos aditivos, mientras que nosotros ofrecemos un producto más natural y de calidad superior», explicó, subrayando la importancia de preservar este método tradicional que beneficia a los consumidores.
La Unión Regional de la Industria de la Masa y la Tortilla cuenta actualmente con 175 miembros, una cifra menor a los 190 que tenía anteriormente. Esta reducción se debe al cierre de algunos negocios que no lograron sostenerse ante la fuerte competencia y los elevados costos operativos.
A pesar de estos retos, el sector permanece enfocado en mantener la competitividad con base en la calidad del producto y la preferencia del consumidor. De la Torre Nava confía en que, aunque la tortilla ya no forme parte oficial de la canasta básica, seguirá siendo uno de los alimentos más accesibles y esenciales en la dieta cotidiana de los mexicanos.