Más de 1,100 trabajadores expertos en oficios, incluidos plomeros, electricistas, técnicos en HVAC y cerrajeros, han iniciado una huelga estatal en los 22 campus de la Universidad Estatal de California (CSU), afectando a Cal Poly y otras instituciones. El sindicato alega que la CSU incumplió su promesa de aumentos salariales, lo que ha motivado este paro laboral por pagos contractuales pendientes, a pesar de contar con miles de millones en reservas y nuevos fondos estatales disponibles.
Se espera que la huelga continúe hasta el jueves. En respuesta, la CSU emitió un comunicado afirmando que valora a sus empleados y mantiene un compromiso con una remuneración justa y competitiva para su fuerza laboral especializada, negociando de buena fe con el sindicato de Teamsters. Sin embargo, calificaron las denuncias del sindicato como falsas y señalan que perjudican tanto a sus miembros como a la comunidad universitaria en general.
La CSU enfatizó la importancia de los acuerdos firmados, recordando que los Teamsters acordaron reabrir negociaciones solo si no se recibían nuevos fondos continuos en 2025, situación que actualmente se presenta. La universidad insistió en que han estado negociando de buena fe y exhortaron al sindicato a cumplir con su compromiso y regresar a la mesa de diálogo.
Desde Cal Poly, el ingeniero de servicios de construcción, Paul Fahy, declaró a KSBY que aunque no disfrutan la huelga, perciben que es necesaria para visibilizar la injusticia que enfrentan, destacando que están dispuestos a soportar condiciones adversas como la lluvia para hacer escuchar su voz.
Un portavoz de Cal Poly aseguró que, a pesar de la huelga, el campus permanece abierto y operando con normalidad. La situación continúa en desarrollo con la esperanza de que ambas partes retomen las negociaciones y se alcance un acuerdo lo antes posible.
Este movimiento laboral subraya las tensiones existentes entre los trabajadores especializados y la administración universitaria en busca de mejores condiciones salariales y contractuales en el sistema CSU. La huelga refleja la determinación de los trabajadores para defender sus derechos laborales frente a lo que consideran un incumplimiento de acuerdos previos.
En el marco del diálogo, la atención está puesta en la capacidad de ambas partes para encontrar un terreno común que permita garantizar la estabilidad laboral y el funcionamiento adecuado de los campus, sin sacrificar los derechos y beneficios de los empleados que mantienen las instalaciones universitarias en óptimas condiciones.