La reciente tromba que azotó el municipio de Lerdo no solo provocó daños en viviendas y áreas arboladas, sino que también dejó impactos considerables en el patrimonio histórico y cultural de la localidad. Héctor Escamilla Ávila, director de Cultura en Lerdo, manifestó su preocupación por estas afectaciones que comprometen valiosos bienes culturales para la comunidad.
Entre los bienes afectados, destaca la parroquia del Sagrado Corazón de Jesús, situada junto a la presidencia municipal, donde se registraron daños severos en varios vitrales. Estos vitrales, con una antigüedad que supera los 50 años, representan un patrimonio artístico e histórico invaluable para los habitantes de Lerdo.
Daños en patrimonio religioso
La evaluación preliminar arrojó que diez vitrales sufrieron daños, de los cuales uno quedó completamente destruido. Estas piezas, que varían en su fecha de construcción e instalación, son testigos del legado cultural que el municipio ha preservado durante décadas.
Además, la tromba derribó la cruz de la escultura conocida como el Ángel del Amor, una figura elaborada en mármol de Carrara que data de 1918 y se considera de gran valor histórico. Actualmente, especialistas están evaluando la posibilidad de su restauración para conservar la integridad de esta emblemática obra.
Otras iglesias locales también sufrieron daños, entre ellas la Iglesia de Santa Rita de Casia, la Iglesia de San Judas Tadeo, la Inmaculada Concepción, San Juan de los Lagos y la Capellanía de San José. Estas iglesias reportaron vidrios rotos, filtraciones de agua y la caída de árboles en sus inmediaciones, lo que agrava el impacto de la tormenta en estos espacios simbólicos.
En cuanto a los museos, el de Francisco Sarabia presentó caída de plafones y filtraciones, mientras que el Museo Gorosave sufrió daños más severos, incluyendo la rotura de vitrales en salas de exposición, afectando la exhibición y conservación de sus colecciones.
Evaluación y restauración
El director de Cultura subrayó que se está trabajando en una evaluación detallada de los costos y la viabilidad para la restauración, con la colaboración de especialistas, valuadores y restauradores. Debido a la antigüedad y significación histórica de muchas piezas dañadas, algunas son consideradas invaluables y requieren un manejo cuidadoso.
Escamilla Ávila también destacó que la alcaldesa Susy Torrecillas Salazar ha instruido priorizar la seguridad de la población, por lo cual las valoraciones de los daños se están realizando una vez superada la etapa de emergencia, para garantizar un análisis adecuada y responsable.
Asimismo, mencionó que tanto las autoridades como la sociedad civil deberán trabajar conjuntamente para recuperar y preservar estos espacios, ya que forman parte fundamental de la identidad cultural de Lerdo y son patrimonio común para futuras generaciones.
Héctor Escamilla Ávila explicó que «Estos vitrales tienen más de cincuenta años de antigüedad y datan de diferentes períodos, cada uno con un valor artístico y histórico que representa la identidad cultural de nuestra comunidad. Es esencial preservar estas piezas para que las generaciones futuras puedan continuar apreciando nuestro legado.»
El caso de Lerdo refleja no solo la vulnerabilidad del patrimonio ante fenómenos naturales, sino también la importancia de contar con planes de protección y restauración que involucren a la comunidad y especialistas. La pronta respuesta y colaboración serán esenciales para restaurar y conservar estos símbolos culturales que enorgullecen a La Raza Media.