Vecinos del poblado de La Magdalena Chichicaspa han decidido tomar medidas drásticas al bloquear la autopista Toluca-Naucalpan para exigir a la empresa operadora la reparación inmediata de los daños ocasionados por un derrame de combustible que ha contaminado los manantiales y el tanque de almacenamiento de agua en su comunidad. Esta protesta representa una expresión clara de la preocupación por el impacto ambiental y la falta de atención por parte de la concesionaria.
El bloqueo se llevó a cabo en ambos sentidos de la circulación, justo a la altura de la caseta de cobro en el acceso principal de la autopista. Los delegados ejidatarios y vecinos afectados se movilizaron hacia el lugar del incidente, donde intentaron incluso levantar el pavimento y afectar la vialidad para impedir el paso de vehículos hasta que sus demandas sean atendidas. La inconformidad se originó por el incumplimiento reiterado de la empresa concesionaria en realizar la reparación por los daños ocasionados desde el accidente ocurrido el viernes 17 de abril.
Para apoyar sus acciones, los manifestantes llevaron una máquina retroexcavadora con la que comenzaron a remover tierra y una valla metálica de contención, con el objetivo de visibilizar el problema y presionar a las autoridades y a la empresa a solucionar la situación que afecta gravemente el suministro de agua potable y la salud ambiental de la comunidad.
Amenazan con bloqueo en Periférico Norte
Ante la falta de respuestas satisfactorias a sus exigencias, los manifestantes anunciaron un siguiente bloqueo programado para el lunes 20 de abril en el Periférico Norte, que iniciará a las 7 de la mañana a la altura del parque Naucalli. Esta medida forma parte de su estrategia de presión para lograr que se atiendan los daños y se implementen acciones de mitigación inmediata.
Mientras tanto, los vecinos mantienen una comisión en el kilómetro 34+600 de la autopista, así como otra más en la caseta de peaje, con el fin de bloquear el tránsito y asegurar que se escuchen sus reclamos y se vea la urgencia de la problemática.
Hasta la fecha, no existe un estudio técnico independiente que certifique la contaminación del agua proveniente de los manantiales afectados, después del choque que involucró una pipa de combustible y un tráiler sobre esta vía rápida. La comunidad, sin embargo, está tomando medidas para abordar esta incertidumbre.
El delegado de La Magdalena Chichicaspa, Miguel Ángel Ordóñez de la Cruz, informó que cuentan con el apoyo de varios biólogos locales que colaborarán en la realización de estudios que confirmen la contaminación del agua. Además, abogados de la comunidad están preparados para respaldar jurídicamente sus demandas, asegurando que se presenten pruebas contundentes y se establezcan responsabilidades.
Esta situación no solo pone en riesgo la calidad del agua que consumen los habitantes sino que también refleja un problema más amplio sobre la vigilancia y responsabilidad en las concesiones de infraestructura vial y sus impactos ambientales. Las acciones de los vecinos buscan crear conciencia y propiciar soluciones efectivas para prevenir daños futuros.
El desarrollo de esta protesta y las respuestas que obtengan serán clave para determinar el rumbo de este conflicto ambiental y social, cuyos efectos pueden trascender más allá de La Magdalena Chichicaspa, afectando a otras comunidades que dependen del mismo recurso hídrico. La movilización ciudadana destaca la importancia de mantener un equilibrio entre el desarrollo vial y la conservación de los ecosistemas locales.