Un incidente de gran magnitud ocurrió en el barrio Atzacoalco, Teoloyucan, cuando una pipa cargada con más de 20 mil litros de gasolina volcó en la calle Berriozabal, causando la evacuación preventiva de aproximadamente 20 viviendas cercanas. La acción inmediata de las autoridades brindó respuesta para evitar una tragedia mayor derivada del derrame y el riesgo de explosión que representaba el combustible inflamable.
La pipa, propiedad de Pemex, circulaba por la calle de terracería Berriozabal, justo al lado de las vías del tren, cuando perdió el control, salió de la calle y terminó recostada sobre su lado derecho en un canal de riego. Afortunadamente, no se reportaron personas lesionadas en el incidente, pero se generó una situación de alto riesgo por la concentración de gasolina en la unidad accidentada.
Medidas de seguridad y maniobras de mitigación
El equipo de emergencia, conformado por Protección Civil, Bomberos de Teoloyucan, personal de Pemex, y elementos de Seguridad Ciudadana y Policía Municipal, estableció un perímetro de seguridad en la zona, debido a la naturaleza explosiva del material transportado y para facilitar las labores de rescate de la unidad. La prioridad fue salvaguardar la integridad de los vecinos y controlar el área afectada.
El coordinador de Protección Civil de Teoloyucan, Carlos Nieto, señaló que «se desarrolló una maniobra delicada para el trasvase del combustible de la pipa accidentada a otra unidad, con una duración prevista de entre tres y tres horas y media, aunque la operación fue más prolongada. Por esta razón, solicitamos a los residentes evacuar sus hogares para proteger su seguridad ante el riesgo potencial.»
La pipa estaba casi completamente llena de gasolina, un líquido altamente inflamable, que complicó aún más la operación para ponerla de nuevo en posición vertical. Las placas delanteras y traseras señalaban que el vehículo transportaba materiales peligrosos clasificados como explosivos, gases y líquidos inflamables, lo que demandó máxima precaución.
Después de más de cuatro horas de trabajo intenso, las labores continuaban entra la noche del jueves para asegurar la extracción controlada del combustible antes del retiro definitivo de la pipa con una grúa especializada para cargas pesadas.
Protección Civil y los equipos de emergencia mantuvieron un monitoreo constante en el área acordonada, recomendando a la población no acercarse para evitar accidentes y garantizar la efectividad de las tareas de seguridad y recuperación.
Una vez finalizadas las maniobras y retirado el vehículo siniestrado, se permitió el regreso de las familias desalojadas a sus viviendas, tras corroborar que no existía ningún peligro latente en el barrio Atzacoalco.
Este incidente resalta la importancia de la coordinación entre autoridades y la población para actuar ante emergencias relacionadas con transporte de materiales peligrosos, subrayando el esfuerzo de Pemex y Protección Civil por evitar daños mayores.