Una volcadura impactante ocurrió sobre la carretera Torreón – San Pedro, involucrando a un automóvil compacto Chevrolet March gris que era conducido por una mujer acompañada de su hijo menor de edad. Este incidente tuvo lugar en horas nocturnas y provocó lesiones en ambos ocupantes, generando alarma en quienes presenciaron el acontecimiento.
El accidente se registró alrededor de las 23:00 horas del jueves, específicamente en la curva del ejido San Antonio Gurza, dentro del municipio de San Pedro, Coahuila, en esta importante vía federal. La situación llamó inmediatamente la atención de vecinos y automovilistas que transitaban por la zona.
Tras recibir el reporte, paramédicos de la Cruz Roja acudieron con rapidez al lugar para brindar auxilio a los afectados. La conductora fue identificada como Sandra Selene, mientras que su hijo permanecía a su lado. Durante la atención inicial se determinó que la mujer presentó heridas más graves, por lo que fue trasladada con urgencia a un hospital local para recibir atención médica especializada.
Por otro lado, el menor de edad sufrió únicamente golpes leves que no justificaron su ingreso hospitalario. Aun así, los técnicos en urgencias le proporcionaron los primeros auxilios necesarios en el mismo sitio, asegurando su estabilización y comodidad.
Las investigaciones preliminares apuntan a que la causa principal del siniestro fue la falta de precaución combinada con un exceso de velocidad. Según el informe, tras desplazarse de poniente a oriente en dirección a San Pedro, la conductora perdió el control del volante, lo que hizo que el vehículo se saliera de la carretera y terminara volcando a varios metros de la superficie asfáltica.
Elementos de la Guardia Nacional especializados en vialidad y caminos se presentaron en el lugar para tomar el control de la situación y seguir el protocolo correspondiente. La oscuridad de la noche dificultó visiblemente la identificación y evaluación inmediata del estado del automóvil, el cual quedó volcado sobre uno de sus costados, complicando la maniobra de los primeros respondientes.
Finalmente, se solicitó el servicio de una grúa para retirar el vehículo accidentado y trasladarlo a un corralón seguro. Esto también permitió realizar el deslinde de responsabilidades y continuar con las diligencias posteriores para esclarecer completamente lo sucedido.
Este incidente destaca la importancia de respetar los límites de velocidad y mantener una conducción prudente, sobre todo en carreteras con curvas pronunciadas y poca iluminación. La rápida intervención de los cuerpos de emergencia evitó que la situación fuera aún más grave, y deja una enseñanza valiosa sobre manejar con cuidado para proteger la vida propia y la de los demás en las vías públicas.